Adoptada en Irán cuando tenía apenas dos años por un veterano estadounidense de la Segunda Guerra Mundial, criada como cristiana en California y empleada durante años en el sector salud, hoy enfrenta la posibilidad de ser deportada al país donde nació, al que no conoce y donde teme que su fe pueda costarle la vida.
Su caso, revelado por The Associated Press, expone un vacío legal que ha dejado a miles de adoptados internacionales sin ciudadanía estadounidense. La mujer —cuya identidad no se divulga debido a su situación migratoria— recibió a principios de este mes una carta del Departamento de Seguridad Nacional ordenándole comparecer ante un juez de inmigración en California para iniciar un proceso de deportación.
No tiene antecedentes penales
Según el documento oficial, es deportable porque permaneció en el país tras el vencimiento de su visa en marzo de 1974, cuando tenía cuatro años. “Nunca imaginé que llegaría a donde está hoy”, dijo a AP.
Como cristiana e hija de un oficial de la Fuerza Aérea, cree que regresar a Irán, un país donde los conversos al cristianismo enfrentan persecución, podría equivaler a una sentencia de muerte. Su padre fue prisionero de guerra en Alemania tras ser capturado en 1943.
Décadas después, ya retirado de la Fuerza Aérea, trabajaba como contratista del gobierno en Irán cuando él y su esposa la encontraron en un orfanato en 1972 y decidieron adoptarla. La familia regresó a Estados Unidos en 1973 y su adopción se formalizó en 1975.
Un periódico local incluso publicó un reportaje a página completa sobre la llegada de la niña. Pero en aquella época, la ley exigía que los padres naturalizaran por separado a los hijos adoptados en el extranjero. Por razones que ella aún desconoce, ese trámite nunca se completó.
No supo que no era ciudadana hasta los 38 años, cuando solicitó un pasaporte. Entre los papeles de su padre halló una carta de un abogado de 1975 que sugería que el proceso estaba resuelto. Desde al menos 2008, el Departamento de Seguridad Nacional conoce su situación, según consta en su expediente migratorio, que ella calcula tiene miles de páginas.
Ha pedido ayuda durante años a agencias federales, senadores y a su congresista, sin éxito.
La oficina legislativa le respondió recientemente que no podía intervenir.
Su caso surge en medio de una campaña de deportaciones masivas impulsada por el gobierno de Donald Trump, que ha defendido que se centra en criminales. Sin embargo, la mujer no tiene antecedentes más allá de una multa de tránsito hace más de dos décadas.
Trabaja, paga impuestos y es propietaria de una vivienda en California. Un juez aplazó su audiencia hasta finales del próximo mes y aceptó que no tenga que comparecer en persona, ante el temor de que agentes migratorios pudieran detenerla en el tribunal.
El Congreso intentó corregir este tipo de situaciones en 2000 al aprobar una ley que otorgó ciudadanía automática a los adoptados internacionales, pero no fue retroactiva y dejó fuera a quienes ya eran mayores de edad o habían nacido antes del 27 de febrero de 1983.
Una coalición bipartidista —que incluye desde organizaciones evangélicas hasta grupos proinmigrantes— ha presionado durante años para ampliar esa protección. Hannah Daniel, defensora de la medida, calificó la amenaza de deportación como “absolutamente increíble” y advirtió que enviarla a Irán contradice el compromiso de Estados Unidos con la libertad religiosa.
Organizaciones como Puertas Abiertas señalan que los cristianos conversos en Irán enfrentan arrestos frecuentes, condenas severas e incluso la pena de muerte. Las cárceles del país son señaladas por sus duras condiciones, especialmente para mujeres.
Cristina teme que su historia familiar agrave su situación. Su padre no solo fue militar, sino contratista del gobierno estadounidense en Irán. Ella creció orgullosa de su servicio y de su sacrificio. Hoy, cuando siente miedo, mira una fotografía de él con uniforme y medallas.
“Estoy orgullosa del legado de mi padre. Soy parte de él”, dijo. “Y lo que me está pasando está mal. Sé que si él estuviera aquí, le rompería el corazón”, añadió.
Sigue leyendo:
• Juez bloquea deportación del activista palestino Mohsen Mahdawi
• Mujer en Texas acusada de fingir residencia legal para trabajar en hotel
• Acusan a mujer en Houston de fraude migratorio y amenazas a sus víctimas
#historia #mujer #fue #adoptada #por #veterano #guerra #estadounidense #ahora #enfrenta #deportación #Irán



