El panorama que a diario deben enfrentar miles de neoyorquinos de la tercera edad, de los cuales el 23% son latinos, dista mucho de ser una historia de pajaritos de oro.
Y es que más allá de las dificultades para poder suplir las necesidades básicas que millones de residentes de la Gran Manzana enfrentan a diario, buena parte de quienes tienen más de 60 años, enfrentan un horizonte lleno de nubarrones.
Así lo dejan ver datos de un reciente reporte sobre neoyorquinos mayores, presentado por el Departamento de Adultos Mayores de la Ciudad de Nueva York, donde se evidencia que existe una relación estrecha entre seguridad, crimen y abuso con la vida que deben enfrentar muchos neoyorquinos de la tercera edad.
El primer hallazgo que alarma a las autoridades municipales es la discriminación que enfrentan muchos abuelitos. Más del 20% de los adultos mayores informaron haber sufrido discriminación por edad y eso impacta sus vidas.
“Adultos mayores que sufrieron discriminación por edad tienen más probabilidades de reportar dificultades para pagar al menos una factura regular, más probabilidades de reportar al menos una barrera para independizarse y menos probabilidades de tener una vivienda estable que aquellos que no la habían sufrido”, advierte el informe.
Asimismo, el reporte estableció que los adultos mayores que sufrieron discriminación por edad “tenían menos probabilidades de socializar lo suficiente y más probabilidades de reportar problemas de salud mental que aquellos que no la habían sufrido”.
Otro dato relevante que salió a la luz con el informe es que el 15% de los adultos mayores reportaron haber sufrido algún tipo de delito o abuso y más del 50% no denunciaron el incidente a la policía. En otras palabras, más de la mitad de los abusos se quedan en el silencio.
El informe agregó que las víctimas de abuso tienen más probabilidades de tener una discapacidad física o sensorial y menos probabilidades de tener una vivienda estable que los adultos mayores que no habían sufrido abuso. Todo está relacionado y miles lo sufren en carne propia.
Tal es el caso de Sobeida Gómez, quien a escasos días de haber cumplido “78 primaveras marchitas”, como ella misma lo dice, parece darle rostro a los datos. Contrario a la vida que siempre se imaginó tener en sus “años platinados”, afirma con mucho dolor e impotencia que no sabe que “pecado está pagando para vivir tanto sufrimiento“.
“A uno ya viejo no lo quiere nadie. Y si uno está solo en esta vida, es peor, porque no tiene uno a nadie ni a quien pedirle un vaso de agua. Por ser viejo a uno lo discriminan”, comenta la inmigrante colombiana, quien llegó a la Gran Manzana en la década de los 80′, y quien no tiene familia cercana en Nueva York.
“Yo siempre pensé que mi vejez iba a ser distinta. No de riqueza pero tampoco de necesidades y mucho menos de tanta soledad sintiendo que a uno le hacen el feo”, agrega la antigua trabajadora doméstica.
“Conmigo ya por vieja muchos han hecho lo que han querido. A mí me han robado, me sacaron de la casa donde viví muchos años, los sobrinos a los que ayudé pagándoles el estudio ni me voltean a mirar y en el tren a veces ni me dan la silla”, menciona la casi octogenaria, quien recibe ayudas de la Ciudad para poder cubrir sus gastos de renta y alimentación y el Medicaid para tener servicio de una cuidadora. “Es duro llegar a vieja así”.
El reporte presentado por la agencia municipal, que recalca que los datos demuestran una estrecha relación entre las experiencias de delincuencia y abuso, y la capacidad de una persona para envejecer de manera segura en su propio hogar, cuestionó a 8,600 adultos de la tercera edad, y también mostró que los adultos mayores también son a menudo presa de estafadores.
Sin embargo en la mayoría de los casos, los autores del abuso suelen ser personas conocidas por las víctimas, incluidos familiares y cuidadores, quienes los impactan física, financiera y emocionalmente.
Según la Oficina de la Tercera Edad del Estado de Nueva York, uno de cada seis adultos mayores sufre alguna forma de abuso físico o financiero. El 50% de los casos de abuso involucran a un familiar. Por cada caso que se denuncia en el Estado, hay 24 que quedan sin denunciar.
Sarita Molina, nacida en Nicaragua, parece tener clara esa dolorosa realidad, que coincide con los datos revelados por el Departamento del Adulto Mayor, que fueron recopilados en la Evaluación de Necesidades de Servicios (SNA), a través de un sondeo a adultos mayores y a sus cuidadores sobre calidad de vida y lo que creen que es necesario para envejecer en el lugar donde viven.
“Envejecer es parte de la vida, pero duele mucho saber que gente en la que uno confiaba termina abusando y aprovechándose, quitándonos lo poquito que tenemos. Eso para mí es más triste que no tener dinero y casi igual que no tener buena salud”, comenta la abuela de 73 años, quien afirma haber sido víctima, en un par de ocasiones, por uno de sus hijos y dos nietos.
“Ahí lo dejé, porque no me voy a poner a denunciar a gente de mi propia sangre. Me robaron en mi cara y ya qué más puede uno hacer. Solo aconsejar a otros para que estén muy atentos. No hay que confiar en todo el mundo, ni siquiera en familiares cercanos. Solo en Dios”, agregó.

Y ante el preocupante panorama que viven miles de adultos mayores de la Gran Manzana, donde se estima que hay cerca de 1.8 millones de neoyorquinos con más de 60 años, las autoridades municipales advirtieron que darán la batalla para que se ponga fin al abuso y a la discriminación.
Así lo aseguró la Dra. Helen Arteaga, vicealcaldesa de Salud y Servicios Humanos de la ciudad de Nueva York, quien manifestó que la Ciudad cuenta con equipos de justicia para personas mayores listas para ayudar e hizo un llamado a no permanecer callados y a denunciar los malos tratos.
“El informe de la agencia de Adultos Mayores de NYC sirve como un poderoso recordatorio de que la discriminación y el abuso a las personas mayores tienen consecuencias reales. Y para garantizar que los adultos mayores puedan disfrutar de la vida plena y digna que merecen en la ciudad de Nueva York, debemos priorizar su seguridad”, dijo la funcionaria. “La Administración Mamdani está comprometida a lograrlo”.
Lisa Scott-McKenzie, Comisionada del Departamento de Adultos Mayores de la Ciudad de Nueva York, aseguró que los datos del reporte puestos a la luz sirven para que se trabaje más en pro de garantizar que los adultos mayores no sean más víctima de discriminación ni abusos y que puedan vivir de manera segura.
“Estos resultados demuestran que, para lograr una ciudad equitativa e inclusiva para todas las edades, la seguridad de los adultos mayores debe ser una prioridad”, dijo la Comisionada, quien destacó el creciente aumento de la población de la tercera edad en los cinco condados, que se estima superará los 2.1 millones para el 2030.
“Ya hay más adultos mayores que niños en edad escolar viviendo en la ciudad, y cuando los neoyorquinos mayores son víctimas de estafas o se ven involucrados en otros delitos, nuestro programa de Prevención del Delito y Servicios de Apoyo, junto con nuestra red de proveedores de justicia para adultos mayores, están aquí para brindarles apoyo y crear comunidades donde todos estén seguros”, dijo la funcionaria.
Shyvonne Noboa, de la organización Sunnyside Community Services, que presta ayuda con cuidadores, domiciliarios, destacó la importancia que en la lucha contra el abuso cumplen organizaciones de base y personal encargado de asistir a personas de la tercera edad.
“Queremos garantizar la seguridad de los adultos mayores cuando dan un paso al frente para denunciar que alguien de su entorno los está descuidando o maltratando”, declaró la líder de Queens. “Ofrecemos asistencia en la gestión de casos; les ayudamos a trasladarse a los tribunales, incluidos los tribunales de familia. Trabajamos en estrecha colaboración con la Oficina de la Fiscal del Distrito de Queens, compartiendo recursos”.

“Los adultos mayores de Nueva York están sufriendo abusos en silencio, y no tienen por qué hacerlo. Es posible que no sepan cómo buscar ayuda”, agregó Noboa. “A veces se debe a factores culturales: la tendencia a mantener los problemas dentro del ámbito familiar, a no reconocer abiertamente que algo anda mal”.
El Departamento de Adultos Mayores insta a que si un adulto mayor o un cuidador ve o enfrenta situaciones de abuso llame al (212) 244-6469 para pedir ayuda.
Adultos mayores en NYC y reporte en datos
- 1.8 millones de adultos mayores de 60 años hay en NYC
- 23% de ellos son hispanos
- 25% puede ser la población mayor en 2030
- 8,600 personas fueron encuestadas en el sondeo
- 20% de los adultos mayores de NYC son víctima de discriminación
- Adultos mayores que sufren discriminación por edad tienen más probabilidades de reportar dificultades para pagar al menos una factura regular
- También tienen más probabilidades de reportar al menos una barrera para independizarse y menos probabilidades de tener una vivienda estable
- Adultos mayores que sufrieron discriminación por edad tienen menos probabilidades de socializar lo suficiente y más probabilidades de reportar problemas de salud mental
- 15% de los adultos mayores de NYC han sido víctima de algún crimen o delito
- 50% de ellos no denuncian el incidente a la policía
- Víctimas de abuso tienen más probabilidades de tener una discapacidad física o sensorial y menos probabilidades de tener una vivienda estable
- 40% de los adultos mayores reporta tener dificultades para pagar al menos una factura regular
- 30% de los adultos mayores reportan dificultades o una incapacidad absoluta para comprar alimentos saludables y asequibles en sus comunidades
- 1 de cada 4 adultos mayores no tiene una vivienda estable
Dónde denunciar abusos o solicitar ayuda
- Si un adulto mayor o un cuidador quiere recibir ayuda puede llamar al Departamento de Adultos Mayores al (212) 244-6469.
- Si la situación es de riesgo llame al 911
- Para saber más sobre programas e iniciativas del Departamento de Adultos mayores visite esta página web


