Los proyectos escolares suelen terminar olvidados en una carpeta o en una presentación rápida frente a la clase. Sin embargo, de vez en cuando aparece alguien que decide llevar una idea mucho más lejos de lo esperado. Eso es exactamente lo que ocurrió con Bryan Huang, un estudiante apasionado por la tecnología que decidió convertir un trabajo académico en algo mucho más ambicioso: construir su propio ordenador portátil desde cero. Tras seis meses de diseño, pruebas y ajustes, el resultado no fue solo un prototipo funcional, sino un portátil completo con pantalla 4K, teclado mecánico y hardware personalizado.
Un proyecto escolar que terminó convirtiéndose en un portátil real
El dispositivo se llama anyon_e y, aunque nació como un proyecto académico, sus especificaciones lo colocan sorprendentemente cerca de muchos portátiles comerciales actuales. Entre sus características más llamativas se encuentra una pantalla AMOLED de 13,3 pulgadas con resolución 4K, un teclado mecánico desmontable y una autonomía aproximada de siete horas de uso.
El propio Huang explicó que el equipo es capaz de ejecutar videojuegos como Minecraft en resolución 4K y también manejar modelos de inteligencia artificial exigentes. Más allá de las cifras, lo que realmente llamó la atención de la comunidad tecnológica fue el nivel de ingeniería implicado en el proyecto. No se trató simplemente de ensamblar piezas existentes: en varios aspectos clave, el estudiante tuvo que diseñar sus propias soluciones técnicas.
El corazón del equipo está basado en el módulo FriendlyElec CM3588, que integra el procesador Rockchip RK3588, una plataforma bastante popular dentro del mundo maker. Sin embargo, Huang no utilizó una placa estándar. Para poder integrar el sistema dentro del portátil, diseñó su propia placa base adaptada a las necesidades del dispositivo.
Un diseño lleno de soluciones creativas
Uno de los elementos más curiosos del portátil es su teclado. En lugar de ser una pieza fija integrada en el chasis, el teclado es completamente desmontable y funciona de manera inalámbrica. Se mantiene en su lugar mediante imanes, lo que permite retirarlo fácilmente y utilizarlo también con otros dispositivos.
El teclado incorpora un chip nRF52840 y utiliza firmware ZMK, una solución muy extendida entre los entusiastas de los teclados personalizados. Para mantener el perfil del equipo lo más delgado posible, Huang eligió interruptores Cherry MX ULP, diseñados específicamente para dispositivos ultrafinos.
Incluso con esos interruptores de perfil bajo, el espacio seguía siendo un problema. Para solucionarlo, el estudiante integró una batería extremadamente delgada de apenas 200 mAh dentro del propio teclado y ajustó cuidadosamente la estructura interna para mantener el grosor total en torno a los 7 milímetros en esa sección.
Las teclas también representaron un desafío inesperado. Conseguir keycaps compatibles con ese tipo de interruptores resultaba complicado y costoso, por lo que Huang decidió fabricarlas él mismo mediante impresión 3D. Para lograr el nivel de detalle necesario utilizó una boquilla de 0,15 mm, lo que permitió obtener un acabado preciso sin disparar el presupuesto.
El trackpad también requirió una solución poco convencional. El estudiante utilizó un módulo de evaluación de Azoteq con superficie de cristal y soporte multitáctil conectado por USB. Como el producto estaba descatalogado, logró encontrarlo a un precio relativamente bajo.
El desafío de la pantalla y el chasis
Uno de los retos más complejos fue lograr que la pantalla AMOLED funcionara correctamente bajo Linux. Huang tuvo que investigar cómo otros fabricantes utilizaban ese mismo panel para encontrar la configuración adecuada. Analizando información sobre portátiles de Asus que incorporaban el mismo componente, consiguió deducir los parámetros necesarios para que el panel funcionara correctamente.
El chasis tampoco fue una tarea sencilla. En lugar de optar por una carcasa impresa en 3D, el estudiante eligió un enfoque más profesional: una estructura de aluminio anodizado fabricada mediante CNC, lo que permitió mejorar tanto el acabado como la disipación térmica.
Para controlar la temperatura del procesador diseñó además un disipador de cobre personalizado. La gestión energética del sistema corre a cargo de un ESP32-S3, que coordina el suministro eléctrico y la batería principal de 60 Wh compatible con carga USB-C.
El resultado final es un portátil completamente funcional que demuestra hasta dónde puede llegar un proyecto personal cuando se combina curiosidad, paciencia y conocimientos técnicos.
Un proyecto abierto para todo el mundo
Pero lo más interesante ocurrió después de terminar el dispositivo. En lugar de limitarse a presentar su creación como un proyecto escolar, Huang decidió publicar toda la documentación técnica del portátil en GitHub bajo licencia MIT.
Esto significa que cualquier persona interesada puede estudiar el diseño, modificarlo o incluso intentar construir su propia versión del dispositivo.
Con ese gesto, el estudiante no solo completó un proyecto impresionante. También abrió la puerta a que otros entusiastas del hardware exploren nuevas formas de crear sus propios dispositivos más allá de lo que ofrecen los fabricantes tradicionales.
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