El aumento sostenido de las facturas de electricidad se convirtió en uno de los temas centrales de las elecciones estatales de 2025 en el país. En estados como Nueva Jersey, por ejemplo, las tarifas eléctricas aumentaron cerca de un 20% en junio de 2025, un alza notable que impactó directamente en el bolsillo de consumidores residenciales y se volvió tema central en los debates políticos. En Estados Unidos, el precio final que pagan los hogares por la electricidad ha aumentado de forma sostenida desde 2022 y las proyecciones oficiales indican que esa tendencia continuará al menos hasta 2026. Datos de la Administración de Información Energética (EIA) muestran que las facturas eléctricas han crecido a un ritmo superior al de otros gastos básicos, lo que ha incrementado la presión económica sobre millones de familias.
De acuerdo con el American Council for an Energy-Efficient Economy (ACEEE), mientras los hogares de ingresos medios y altos suelen destinar alrededor del 2 % o 3 % de sus ingresos a la energía, los hogares de bajos ingresos pueden destinar entre el 8 % y el 10 %, una brecha que vuelve a estas comunidades especialmente vulnerables ante cualquier aumento en las tarifas eléctricas.
Frente a este escenario, la recién investida gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, cumplió una de sus principales promesas de campaña desde el primer día en el cargo. Durante su discurso de investidura, Sherrill declaró un Estado de Emergencia por el Costo de los Servicios Públicos y firmó dos órdenes ejecutivas destinadas a frenar el aumento de las tarifas eléctricas en el estado, una medida que su administración presentó como una respuesta directa al impacto que las facturas de energía están teniendo en los hogares de Nueva Jersey.
Las decisiones de la gobernadora llegan tras varios años de incrementos sostenidos en las facturas de electricidad, en un contexto de mayor demanda energética y de cambios en la política federal que han debilitado el impulso a la energía limpia desde el regreso de Donald Trump a la presidencia. Desde 2025, la administración Trump ha buscado revertir o debilitar incentivos clave para las energías renovables y la eficiencia energética, incluyendo intentos de desmantelar créditos fiscales para proyectos de energía limpia y recortes a regulaciones ambientales, medidas que expertos advierten pueden encarecer el costo de la electricidad para los consumidores.
Medidas para aliviar el impacto en los hogares
Las órdenes ejecutivas firmadas por Sherrill buscan revisar los mecanismos de fijación de tarifas, acelerar programas de eficiencia energética y ampliar el acceso a energía solar para hogares residenciales. El objetivo, según su administración, es reducir la carga económica que representan los servicios públicos para las familias y estabilizar los precios en el corto y mediano plazo.
Luis Sánchez Armas, secretario nacional de prensa de Climate Power En Acción, destacó que las decisiones de la gobernadora tienen un efecto directo en la vida diaria de estas comunidades. “Desde su primer día como gobernadora, ha dado alivio real a las comunidades latinas de Nueva Jersey y a todos los usuarios de servicios públicos, tomando medidas para reducir nuestras facturas de energía y hacer la vida más accesible”, afirmó.
Energía limpia
Sánchez Armas añadió que las soluciones de energía limpia no solo tienen beneficios ambientales, sino también económicos y sociales. “Las familias latinas históricamente enfrentan mayores costos energéticos. Al ampliar el acceso a programas de energía solar y de eficiencia energética, el estado está ayudando a que las familias ahorren cientos de dólares al año, mejoren la calidad del aire y accedan a empleos locales”, señaló.
Ese enfoque impulsado por la gobernadora contrasta con la política energética promovida a nivel federal, que ha sido cuestionada por organizaciones ambientalistas como Earthjustice por priorizar los combustibles fósiles.
Con las elecciones legislativas de mitad de período en el horizonte, el caso de Nueva Jersey se perfila como un ejemplo de cómo las políticas energéticas pueden convertirse en un tema electoral decisivo. Para la administración de Sherrill, el mensaje es claro: la transición hacia una energía limpia y asequible no es solo una cuestión ambiental, sino una herramienta concreta para aliviar el costo de vida de las familias.




