Santo Domingo.- La Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) entró este lunes en una fase de abierta tensión institucional, luego de que los seis equipos que integran el circuito fueran convocados a una reunión extraordinaria.
Esto es en respuesta a la inconformidad expresada por las Águilas Cibaeñas, luego de la anulación oficial del partido celebrado el viernes 16 de enero de 2026 entre los Toros del Este y las Cuyayas (donde las representantes de Santiago ganaron 6-2), en el estadio Francisco Micheli de La Romana, por violación del reglamento interno.
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Según versiones recogidas por el veterano cronista deportivo Héctor J. Cruz, la noche del domingo se produjo una reunión tensa entre la directiva de las Águilas y el presidente de la LIDOM en el Estadio Quisqueya Juan Marichal, un encuentro que habría profundizado las diferencias y encendido las alarmas sobre una posible crisis en el torneo.
Según revela, la situación dejó en duda la celebración del partido reprogramado para la noche del lunes en el Estadio Francisco Micheli, en La Romana, donde Águilas y Toros debían enfrentarse nuevamente, tras la anulación del juego del viernes, que había concluido con victoria aguilucha 6-2.
Argumentó que el presidente de las Águilas, Víctor García Sued, habría dicho que, de eliminarse la decisión de la liga, ambos equipos quedarían empatados con marca de 11-7, lo que obligaría a un juego de desempate para definir el rival del Escogido en la serie final.
De acuerdo con información obtenida por Cruz, el conjunto completo de las Águilas viajó la noche del domingo a La Romana y se encuentra hospedado en un hotel propiedad del exjugador Edwin Encarnación, fuera del complejo Casa de Campo, a la espera de una decisión definitiva.
Sobre el particular, el equipo Águilas Cibaeñas calificó como sorpresiva y desproporcionada decisión de la Liga Dominicana de Béisbol (LIDOM) de anular el juego que el pasado viernes ganaron a los Toros del Este, equipo que solicitó la confiscación del mismo, debido a que el equipo de Santiago tenía en su roster un número mayor de peloteros importados al permitido en los reglamentos.




