Santo Domingo.– El abogado Hansel Martínez, representante legal de la familia de la joven Licairis Yalibes Díaz Valenzuela, afirmó este miércoles que existen pruebas suficientes para desmontar la versión de accidente o suicidio alegada por el imputado Samuel Elías Céspedes Valdez, luego de que el tribunal del Distrito Nacional le impusiera tres meses de prisión preventiva, a cumplir en el centro penitenciario Las Parras.
Martínez sostuvo que la decisión del juez responde a la gravedad de los hechos y a los elementos probatorios presentados por el Ministerio Público, los cuales evidencian una actuación premeditada por parte del oficial del Ejército.
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“Él vino directo de la participación en el hecho. Evidentemente, la gravedad de lo que hoy se estaba juzgando llevó a que se impusiera prisión preventiva por tres meses”, expresó el abogado tras salir de la audiencia.
El jurista detalló una secuencia de hechos que, a su juicio, contradice de manera contundente la narrativa defensiva del acusado.
Indicó que el imputado entregó el arma de fuego con la que se cometió el hecho a las 7:10 de la noche, pero que 17 minutos después, a las 7:27, llamó a la hermana de la víctima para que acudiera al lugar, alegando que mantenían una discusión acalorada.
“Primero la mató y después creó una especie de teoría de caso, una coartada. Tres minutos después de esa llamada, dijo que ella se había suicidado”, afirmó Martínez.
Según explicó, esta conducta demuestra un intento deliberado de construir una estrategia de defensa que no puede sostenerse ante las pruebas recabadas.
Hansel Martínez también cuestionó la versión de que el disparo fue accidental o autoinfligido, al señalar inconsistencias científicas y forenses.
“Se alegó accidente y se alegó suicidio. Pero la jovencita era diestra, y el disparo entra por la parte izquierda del rostro y sale por la derecha. Eso, lógicamente y científicamente, es incorrecto. No es válido y no se puede probar”, sostuvo.
De acuerdo con las autoridades, el imputado y la víctima mantenían una relación sentimental. En la escena del crimen fueron recolectadas evidencias balísticas, incluyendo casquillos calibre 9 milímetros, además de dispositivos electrónicos. El arma utilizada, una pistola HS2000, fue entregada de manera voluntaria.


