Milagros Ortiz, Chu Vásquez y Ginette Bournigal destacan los valores que caracterizaban a Alburquerque
Santo Domingo.- Legisladores del período en el que el ingeniero Ramón Alburquerque presidió el Senado de la República recordaron este domingo la icónica frase del fallecido político “Entre to coño”, en el marco de las honras que se le rendirán en la Liga Municipal previo a su sepelio.
Jesús Antonio Vásquez Martínez “Chu”, que hoy se desempeña como cónsul en la ciudad de New York, recordó como uno de los momentos más emblemáticos de su vida política el episodio ocurrido el 25 de enero de 1999, cuando varios senadores se encontraban virtualmente secuestrados en la Liga Municipal Dominicana.
Manifestó que aunque Alburquerque no compartía inicialmente la decisión, se sometió a la voluntad de la mayoría y acudió al lugar con una sola “arma”: la Constitución de la República. Frente a la negativa de las autoridades policiales, alzó su voz con firmeza y dignidad, protagonizando un gesto que marcó la historia democrática del país. “Así se escribe la historia”, recordó Chu, al evocar aquel acto de coraje cívico.
“El jefe de la policía dice que él no tiene orden de dejar pasar a los senadores, si no solamente a Agripino Núñez Collado y a una comisión del PRD. Entonces Ramón, como un hombre valiente, le dice, ¿y quién es la autoridad aquí? Yo, que soy presidente de la Asamblea Nacional, o Mons. Agripino, que no tiene ninguna función. Entonces, incómodo, molesto. Ahí es cuando nosotros levantamos a Ramón para cruzar la veja, y cuando cruzamos la veja y logramos abrir el espacio, entonces Ramón dice, ¡entren todos Coño!, como un gesto de hombría, pero sobre todo de valentía, en un momento en que se estaban secuestrando las instituciones del Estado Dominicano por parte del gobierno de Leonel Fernández”, narró Vásquez Martínez.
En ese sentido manifestó que Alburquerque fue un hombre íntegro, humilde y desprendido de los bienes materiales, comprometido hasta el final con el pueblo dominicano.
De su lado, Milagros Ortiz Bosh, calificó como un “detalle hermoso”, el momento en que Ramón Alburquerque, antes de dirigirse a la Liga Municipal Dominicana, pasó por su oficina privada en la avenida Lincoln para buscar la Constitución de la República.
Ortiz Bosch también rememoró la tensión extrema de aquella jornada, marcada por la violencia y el miedo. Relató cómo don Andrés Bautista resultó afectado tras recibir múltiples golpes y tuvo que ser trasladado de urgencia a la clínica Gómez Patiño, la más cercana en ese momento.
El clima era de absoluta confrontación: presencia de civiles armados, amenazas constantes y un ambiente que evocaba episodios oscuros de la historia nacional, como los vuelos rasantes sobre el Congreso. “Había una actitud de anular el derecho a discutir”, afirmó, en referencia al conflicto generado por las elecciones municipales y la negativa a revisar los resultados.
Ante ese escenario, Milagros Ortiz Bosch subrayó que la decisión de acudir a la Liga Municipal Dominicana no fue individual, sino colectiva. Fue una determinación asumida como cuerpo legislativo, en defensa de la democracia y la institucionalidad. “Fue una decisión de equipo, en la que todos participamos y todos caminamos juntos”, expresó, recordando que, en medio de ese momento crítico, ella y Ginette Bournigal permanecieron firmes en el lugar.
Bournigal expresó su preocupación por lo que calificó como un enfoque morboso al resaltar únicamente el exabrupto verbal de Ramón Alburquerque, sin contextualizar la desesperación del momento. Recordó que mientras el senador Enrique “Enriquito” López se encontraba en grave estado de salud, los senadores electos por el pueblo fueron irrespetados, aun cuando Alburquerque llevaba la Constitución en sus manos.
“Era gravísimo que se priorizara el paso de un mediador por encima de los legisladores”, subrayó, cuestionando que se minimizara la violación institucional y se magnificara una reacción humana en un contexto límite.
Finalmente, Ginette Bournigal destacó la impronta histórica de Ramón Alburquerque como presidente del Senado, más allá de un episodio aislado. Recordó que bajo su liderazgo se pagó por primera vez la luz del Congreso, se integró al presidente de la Suprema Corte de Justicia al presidium de la Asamblea Nacional y se impulsaron leyes fundamentales como las de medio ambiente, salud, energía, educación, el Código Monetario y Financiero, así como las reformas que dieron independencia real al sistema judicial y viabilidad al Consejo Nacional de la Magistratura.


