Santiago.- El programa Niños con una Esperanza, que por más de 22 años ha servido como refugio y vía de desarrollo para la niñez vulnerable, enfrenta una crisis financiera crítica tras un recorte del 30 % en su principal fuente de financiamiento internacional, situación que ya obligó a cerrar programas, reducir personal y dejar fuera a más de 350 niños que antes recibían atención integral.
El pastor Pablo Ureña, director de la iniciativa, explicó que desde 2003 la institución ha sostenido proyectos claves como la guardería La Esperanza, la Escuela Técnica La Esperanza y programas formativos en deporte, arte y música, gracias al apoyo constante de la organización internacional Trash Montain Project, donantes eventuales y una subvención estatal mínima.
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Sin embargo, la caída en las donaciones, provocada por la coyuntura económica, ha golpeado directamente la sostenibilidad del proyecto.
“La institución tiene capacidad para 500 niños, pero hoy apenas podemos atender 150. Esto no es una cifra fría: son niños que vuelven a calles marcadas por la violencia, la delincuencia y los antivalores”, advirtió Ureña, al señalar que ya fueron suspendidas clases de básquetbol, karate y música, además de aplicarse recortes de personal especializado.
Ureña al denunció que el aporte del Estado dominicano, a través de CONANI, solo cubre alrededor del 10 % de los gastos mensuales, un respaldo que calificó de “insuficiente y desproporcionado” frente a la magnitud del impacto social que genera el programa. “Una institución como esta no puede sobrevivir con migajas. El Estado debe asumir un rol más firme si realmente quiere prevenir la violencia desde la raíz”, sostuvo.
Ante la gravedad del escenario, el ministerio evangélico Tiempo Decisivo lanzó un llamado urgente y público al Gobierno central, a los ayuntamientos, al sector empresarial y a la sociedad civil para que se sumen de inmediato al rescate del proyecto, mediante alianzas solidarias y aportes sostenibles que eviten el cierre definitivo de servicios esenciales para la infancia vulnerable.









El director informó que la situación fue formalmente comunicada a los ocho diputados de la Circunscripción 1, al senador de Santiago Daniel Rivera, a la gobernadora provincial, Rosa Santos y al alcalde de Santiago, Ulises Rodríguez, quienes según recordó ha expresado en reiteradas ocasiones su compromiso con la institución. “Hasta hoy, no hemos recibido respuestas ni acciones concretas”, denunció.
Ureña precisó que solo el diputado José David, de la Fuerza del Pueblo, ha dado seguimiento al llamado. “Cada día que pasa sin apoyo, más niños quedan desprotegidos. Aun así, no nos rendimos. Creemos que vale la pena luchar por ellos, porque invertir en estos niños es invertir en un futuro más seguro para la República Dominicana”, refirió.


