Varios países de Europa están trabajando para prohibir las redes sociales a los menores de 16 años, siguiendo el ejemplo de Australia.
El primer ministro checo Andrej Babis fue el líder que más recientemente elogió la acción, diciendo que los expertos con los que habló han expresado que las redes sociales son “terriblemente perjudiciales para los chicos”.
El gobierno checo considera seriamente prohibir las redes este año, según el viceprimer ministro Karel Havlicek, quien habló con CNN Prima News, canal informativo de la TV checa.
Esta semana en Dubai el primer ministro de España Pedro Sánchez anunció que el país planea prohibir las redes sociales a menores de 16 años y dijo que la medida protegería a los chicos “del lejano oeste digital”. En su discurso Sánchez también dijo que España se había sumado a una nueva alianza con otros cinco países europeos en lo que llamó la “coalición de los digitalmente dispuestos”. Aunque no se sabe cuáles son los otros cinco países, por cierto, son más de cinco las naciones europeas que han dado señales de estar dispuestas a limitar el uso de redes sociales a niños y adolescentes.
También esta semana tanto Grecia como Turquía anunciaron que trabajaban para instaurar la misma prohibición.
La semana pasada la cámara baja del Parlamento francés votó en favor de la prohibición para menores de 15 años, y el proyecto ahora será debatido en el Senado de Francia.
El ministro digital de Alemania Karsten Wildberger dijo que ve “mucho mérito” en la prohibición del uso de redes sociales para menores, considerándola “más que justificada”. Los funcionarios del gobierno austríaco dijeron que consideran la prohibición para menores de 14 años, y que podría comenzar a regir antes del inicio de clases del año próximo, y el ministro de medios de Irlanda dijo que planea implementar medidas de seguridad para chicos en Internet como por ejemplo una prohibición “incremental” para menores de 16 años.
También Polonia tiene el proyecto en marcha, prohibiendo el uso de redes sociales a menores de 15 años. Y Portugal debate la propuesta de prohibición que incluiría el acceso con el consentimiento de los padres, al tiempo que la Cámara de los Lores del Reino Unido respaldó la prohibición para menores de 16 años en su votación del mes pasado. Noruega trabaja en un proyecto similar y Dinamarca anunció que planea implementar la prohibición en noviembre.
La Unión Europea considera la idea de que la prohibición podría tener impacto en los 27 países europeos que forman parte del bloque. El gobierno holandés aparentemente se expresó en apoyo de la medida.
Lo que dio lugar a esta regulación global fue la histórica prohibición del uso de redes sociales para los menores de 16 años en Australia. A partir de mediados de diciembre se prohibió a niños y adolescentes el uso de plataformas de redes sociales: TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Snapchat, YouTube, Reddit, Kick y Twitch.
El punto de partida de la prohibición en Australia fue el libro del psicólogo social estadounidense Jonathan Haidt, “La generación ansiosa”, que argumenta que la abrumadora presencia de las redes sociales en las etapas críticas del desarrollo fundamentalmente ha cambiado el “cableado” de los cerebros de quienes nacieron después de 1995.
La adicción a las redes sociales en niños y adolescentes se ha vinculado con mayores niveles de soledad, depresión, ansiedad, desórdenes de déficit de atención, problemas de la imagen corporal y mala calidad del sueño. A muchos reguladores también les preocupa el cyberbullying.
La Academia de Pediatría de EE.UU. publicó un informe el mes pasado en el que se vincula el uso prolongado de medios digitales con demoras en el desarrollo del lenguaje, problemas de ira, debilitamiento de la cognición, e incluso riesgo mayor de sufrir diabetes tipo 2. Se ha pedido a las tecnológicas y al gobierno que implementen salvaguardas para prohibir características dañinas de las redes sociales como los perfiles de usuario, al autoplay, y los sistemas de recomendación por algoritmos.
Las grandes tecnológicas
Las grandes tecnológicas de EE.UU., cuya enorme influencia en el mundo digital se debe a que son propietarias de algunas de las plataformas de redes sociales más importantes, no están contentas con la tendencia. Meta, que opera Instagram, preferida red social de los adolescentes, ya ha pedido varias veces a los reguladores de Australia que reconsideren la prohibición (Meta hace poco expresó que planea hacer más adictivos los feeds de sus redes sociales con sistemas de recomendación mejorados por grandes modelos de lenguaje, y Mark Zuckerberg, el CEO de Meta, dijo que pronto habrá “una IA que te comprende” y te brinda contenido a medida).
Después del discurso de Sánchez, que también dijo que tiene intenciones de hacer legalmente responsables a las tecnológicas por el contenido ilegal y de odio en sus plataformas, además de la manipulación de algoritmos, Elon Musk dijo en X que el primer ministro español es “un totalitario fascista y tirano, traidor hacia el pueblo de España”.
En todo el mundo hay países que implementan prohibiciones que perjudican a las grandes tecnológicas estadounidenses. Habrá que ver cuál es la reacción del gobierno de Trump, cuya política de comercio exterior prioriza los intereses de esas empresas. Él considera que regular las plataformas digitales es “extorsión”, y aunque algunas de sus decisiones comerciales han llevado a regulaciones más laxas en algunos casos, es cierto que también ha empujado a gobiernos de Europa a alejarse de las tecnológicas estadounidenses.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.


