Los riñones trabajan todos los días para filtrar la sangre, eliminar toxinas y regular líquidos y minerales esenciales como el sodio y el potasio, que provienen de ciertos alimentos. Sin embargo, cuando consumes y abusas de ciertas comidas, ese sistema se altera y el impacto puede ir mucho más allá de la orina y afectar el corazón, los huesos y la presión arterial.
Especialistas en nefrología coinciden en el daño que pueden causarte dos tipos de alimentos, algo que probablemente no sabías, y que contribuyen al desarrollo de la enfermedad renal crónica (ERC).
Cada riñón del cuerpo humano contiene alrededor de un millón de nefronas, estructuras encargadas de depurar la sangre. Cuando estas se deterioran por una mala alimentación, entre otros hábitos poco saludables, el organismo comienza a acumular desechos y líquidos.
Estos dos alimentos dañan tus riñones y no lo sabías
1. Papa y alimentos ricos en potasio
La papa es un alimento básico en muchas dietas. Aporta energía, fibra y vitamina C, pero también es rica en potasio. En personas con riñones sanos, este mineral se elimina sin dificultad. El problema surge cuando existe enfermedad renal crónica.
Los médicos advierten que, en pacientes con ERC, el potasio puede acumularse en la sangre y provocar hiperpotasemia, una condición que altera el ritmo cardíaco y puede generar debilidad muscular.
Diversos estudios clínicos también han observado que el consumo frecuente de papa se asocia con niveles más elevados de potasio sérico en personas con función renal reducida, en comparación con otros vegetales con menor contenido de este mineral.
Esto no significa que la papa sea perjudicial para toda la población, pero sí que quienes tienen diagnóstico renal deben controlar su ingesta y aplicar técnicas como el remojo y la doble cocción para reducir parte del potasio.
2. Azúcares añadidos y bebidas azucaradas
El segundo grupo señalado por médicos y estudios epidemiológicos son los azúcares añadidos, especialmente en forma de refrescos y bebidas industrializadas.
El consumo elevado de azúcar se vincula con obesidad, resistencia a la insulina y aumento del ácido úrico. Estos factores incrementan el riesgo de diabetes tipo 2 e hipertensión, dos de las principales causas de enfermedad renal crónica.
Investigaciones publicadas en revistas médicas han mostrado que las personas que consumen bebidas azucaradas de forma habitual, más de siete porciones por semana, presentan mayor probabilidad de desarrollar deterioro en la función renal a largo plazo.
Los médicos subrayan que la clave no es eliminar alimentos sin orientación profesional, sino mantener una dieta equilibrada, reducir productos ultraprocesados y realizar controles médicos periódicos. Y por favor, no lo olvides: bebe suficiente agua.
Te puede interesar:
· Cómo prepararte para una cita médica si hablas poco inglés
· 10 señales silenciosas que podrían alertar un cáncer en etapas tempranas
· Síntomas de estrés crónico que muchos latinos normalizan


