jueves 12 febrero 2026

el conflicto de Tesla con un gremio de Alemania se le está yendo de las manos

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[Versión en español resumida a partir del artículo original en inglés]

El director de la fábrica de Tesla en Alemania dijo que el incidente lo dejó “sin palabras”. Un representante sindical de IG Metall, el gremio metalúrgico, está acusado de grabar en secreto una reunión de la asamblea de empleados. El director Thierig dijo que Tesla “llamó a la policía y presentó una denuncia penal”.

El problema sindical con la Gigafábrica de Tesla en Berlín-Brandemburgo ya lleva años, y como las normas laborales en Alemania no son como las estadounidenses, hay que conocer los detalles. 

IG Metall ha estado molesto con Tesla de Berlín desde que se inauguró la fábrica. Los empleados potenciales que se contrataron inicialmente dijeron, según IG Metall, que se les ofrecía un salario 20 % menor al de los trabajadores automotrices de Alemania según los convenios colectivos. Giga Berlín es la única planta automotriz no sindicalizada de ese país.

No iría a la sindicalización

En Alemania los sindicatos son algo común, pero no porque el movimiento de trabajadores sea débil. En Europa los convenios colectivos se aplican a los trabajadores no sindicalizados también.

Casi la mitad de los trabajadores alemanes están bajo convenios colectivos, y sus condiciones de trabajo son bastante amigables. En Francia no son tan comunes los sindicatos, pero el 96% de los trabajadores del sector privado están cubiertos por los convenios colectivos.

Pero aunque no estén sindicalizados, todo lugar de trabajo en Alemania con más de 20 empleados está cubierto con consejos laborales, y allí está la clave de lo que está pasando en Giga Berlín. Los consejos, controlados por la gerencia, pueden ser canales de comunicación que solo previenen conflictos entre los trabajadores y sus jefes, pero si están bajo el control de un sindicato, se convierten en dolores de cabeza para la compañía.

Derrotados pero en pie

Cuando se inauguró Giga Berlín, el plan de Tesla para su personal estaba controlado por la gerencia, que logró formar un consejo laboral amigable. Pero IG Metall no pareció tomar nota de la derrota. En 2023, afirmaron que los trabajadores de Giga se quejaban en secreto de las condiciones de trabajo y que no podían decirlo abiertamente por haber firmado acuerdos de confidencialidad.

En 2024, cuando la planta estaba en pleno funcionamiento, hubo que renovar el consejo laboral por votación, y ganó IG Metall, aunque no por mayoría. Eso preparó el terreno para las peleas entre el sindicato y la jefa del consejo laboral Michaela Schmitz, contraria al sindicato.

En 2024 también, Tesla e IG Metall tuvieron diferencias porque Tesla enviaba inspectores a los hogares de los trabajadores que estaban con licencia por enfermedad. Según un artículo de The Guardian, el director regional de IG Metall dijo que los trabajadores enfermaban más por la “carga adicional de trabajo”, y que había que romper el círculo vicioso.

El director de la fábrica André Thierig dijo que se visitaba a los empleados para “apelar a la ética de trabajo”. Y en diciembre de 2025 un artículo de Junge Welt afirmó que los representantes de IG Metall en el consejo laboral se habían quejado de que “André Thierig se alegra tanto de hablar de IG Metall que detiene la producción regularmente para hacerlo”.

Lo que sucede ahora

En marzo de este año habrá nuevas elecciones para el consejo laboral y las cosas en Giga Berlín se están poniendo muy tensas. En la TV local el canal rbb24 dice que IG Metall quiere aumentos de salarios y 35 horas semanales de trabajo para mejorar las condiciones de los trabajadores.

“35 horas semanales son mi límite, y no lo cruzaré”, le dijo a rbb24 Thierig.

Eso nos lleva a la reunión del martes en la que Tesla presentó una denuncia penal contra IG Metall por grabar una reunión, tal como informó Reuters y un memo de Tesla que se filtró al Financial Times.

Un representante de IG Metall que no trabaja en la fábrica asistió a la reunión y Tesla dice que esa persona intentó grabar ilegalmente el audio con su laptop y que lo echaron e hicieron que la policía confiscara su computadora.

Los miembros del consejo pertenecientes a IG Metall dijeron que la acusación de Tesla es “una flagrante y calculada mentira”, según el Financial Times, que también informó que el jefe regional de IG Metall, Jan Otto, dijo que “influir en las elecciones con acusaciones inventadas nos recuerda a las tácticas de regímenes autoritarios”.

¿Le sirve a Tesla mantener abierta esa fábrica?

Hay que recordar que a Tesla no le va muy bien en Europa. La Asociación de Fábricas Automotrices de Europa dijo que en noviembre pasado Tesla solo vendió 12.130 coches nuevos en la UE, en comparación con los 18.430 de noviembre de 2024, un 34% menos.

Fred Lambert, de Electrek, especula que Tesla podría cerrar la Gigafábrica de Berlín, y echar la culpa a los problemas laborales, y con eso “Elon Musk podría reducir la cantidad de empleados o cerrar la fábrica por ser un problema ‘woke’ con lo que enviaría un mensaje al resto de los trabajadores de Tesla. Sería la estrategia de salida perfecta”.

Además, en California Tesla está achicando el espacio de su fábrica para producir su nueva línea de robots Optimus. Si Tesla ya no es una fábrica de automóviles – como ha indicado Elon Musk – ¿para qué seguiría teniendo una fábrica de más?

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

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