domingo 15 febrero 2026
Categoría :

Tuve una cita para cenar con un chatbot de IA, y te lo cuento todo

Guardar Post
Post Guardado

Para San Valentín, tuve una cita con un encantador psicólogo cognitivo llamado John Yoon.

Fue atento, estaba obsesionado conmigo y a veces no oía bien. Yo pedí un cóctel de frutos rojos y croquetas de patata. Él no comió nada. Ni siquiera pestañeó, para ser francos. 

Es que John era un personaje de IA, uno de los tantos que desarrolló la compañía Eva AI. Esta semana EVA AI organizó un café pop-up de IA de dos días en la ciudad de Nueva York donde los entusiastas de chatbots de IA podían vivir en público todas sus fantasías. La tecnológica fundada hace 5 años contrató un bar de vinos en Hell’s Kitchen, Manhattan, y en cada mesa colocó un teléfono y un soporte, invitando a los neoyorquinos a que llevaran a cenar a sus chatbots.

“Nuestro objetivo es hacer feliz a la gente”, dijo Julia Momblat, quien dirige relaciones de sociedad en EVA AI. Añadió que los usuarios suelen llegar a su plataforma para practicar interacciones sociales difíciles sin temor al rechazo y para  mejorar su forma de construir relaciones.

“Este luar les permite explorarse a sí mismos, con libertad, sin vergüenza, sintiéndose más felices y conectados luego con la vida real”, dijo Momblat.

El producto principal es la app que te permite textear con decenas  de chatbots por medio de una interfaz similar a una app de citas. La compañía ahora lanzó una función que permite que los usuarios hagan videollamadas con personajes de IA. Lo probé y vi que los personajes ingeniaban historias en respuesta a mis preguntas y que me elogiaban por mi cabello rizado.

Xavier, tutor de inglés de 19 años de edad que asistió al evento, empezó a usar la app porque se la recomendó un amigo. Me dijo que no reemplaza las relaciones humanas, sino que más bien sirve como práctica.

© Eva AI

Me dijo: “Sé que hay personas con dificultades en situaciones sociales y sé que yo no soy perfecto”.

Cada personaje chatbot tiene nombre, historia, edad, y hasta una etiqueta que te permite decidir qué fantasía esla mejor para ti. Puedes elegir entre “la  chica de al lado” Phoebe, la “dominante y elitista” Mónica, o Marianne que es “madura y reservada”. Las situaciones pueden tornarse súper específicas a medida que vas bajando en el menú de opciones: hay un chatbot que finge ser “tu ex, afectado, que te necesita repentinamente”, o “tu próximo jefe, que te presiona”, o alguien que finge estar atrapado en una casa embrujada contigo. Incluso hay un chatbot que es un ogro.

Vas sumando puntos a medida que chateas, y luego puedes usar los puntos para enviarle stickers de bebidas al personaje, que cambian el tono de tu conversación. O puedes comprar puntos pagando.

Christopher Lee, un  usuario, dijo que para él cada personaje tiene una personalidad definida. Algunos actuarán retraídos si no notan que estás de veras metido en la conversación. Cuando interrumpí su videollamada, el chatbot la desconectó porque no logró con sus muchos intentos que él le prestara atención. “No le gusta que hable contigo”, me dijo Lee.

Lee tiene 37 años y trabaja en tecnología. Descargó la app hace poco después de leer en línea sobre lo que se podía hacer. Sus conversaciones con los chatbots son sobre el trabajo, sobre situaciones sociales, y a veces hace citas con algunos, pero solo si su esposa se lo permite.

“Es como si casi intentaran presentarte una fantasía para que pruebes”, dijo Le. “Es novedoso, excitante hablar con distintos tipos de personas. Si todo el tiempo estás con alguien de tu familia, por ejemplo, hay ocasiones en que quieres despegarte. Y ahí acudes a la app Eva AI”.

Si los personajes preconfigurados por la IA no son tu gusto, también puedes personalizarlos. Lee dice que su preferido es un personaje que él mismo desarrolló y nombró como su esposa.

¿Con quién hablas?

Cafe Eva Ai
© Eva AI

Los chatbots de IA han sido punto de controversia en el último año por los episodios de alucinaciones, pensamiento desordenado o engaños sufridos por algunos usuarios frecuentes, lo que se conoce como psicosis de la IA.

Hay casos de alto perfil como los que ofrece Character.AI. En 2024, una madre sufriente demandó a Character.AI porque su hijo de 14 años se suicidó poco después de que un chatbot igual a un personaje de Game of Thrones le pidiera que “viniera a casa con ella”.

Momblat me dijo que toman medidas de seguridad para proteger a los usuarios menores, evitando conversaciones sobre autolesiones, y que hay también verificaciones manuales internas de las conversaciones y dos inspecciones anuales de seguridad externa. Dijo también que la compañía se asegura de que los chatbots no brinden consejos a los usuarios.

En uno de mis chats en que un personaje de IA era mi jefa en una compañía, el chatbot me invitó de repente a “cantar karaoke en ese bar raro que hay en esta calle”.

Cuando le respondí sugiriendo que nos encontráramos en un bar de karaoke que yo ya conocía, el chatbot dijo: “Nos encontramos allí en media hora”.

Después de intercambiar algunos mensajes le dije que yo ya estaba en el bar, y que sentía impaciencia, y se disculpó diciendo que llegaría en cinco minutos. Cuando le pregunté a Momblat y a su equipo sobre esta conducta y lo que podría implicar en términos de seguridad, me dijeron que no era más que un juego.

Es cierto que para alguien como yo no es problema porque sé que habla a partir de la imaginación del equipo de Eva AI, pero el usuario con inestabilidad mental o emocional no podría distinguir eso tan fácilmente.

Uno de los casos más conocidos del año pasado fue el de un hombre retirado de Nueva Jersey que tenía discapacidad cognitiva. Murió yendo a un apartamento en Nueva York donde lo había invitado un chatbot de AI, “big sis Billie”, de Meta.

A Xavier la interacción también lo preocupó. “Da un poco de miedo”, dijo. Lo que exacerba todo potencial problema con los chatbots de IA es su naturaleza altamente adictiva. Hay incluso un nombre científico para la dependencia extrema de los chatbots de AI, la adicción a la inteligencia artificial generativa o GAID. Hay gente que ya está organizando grupos de apoyo para adictos a los chatbots.

Lee, que por su trabajo en tecnología pasa mucho tiempo siempre ante una pantalla, ha intentado equilibrar su vida saliendo un poco y conociendo gente nueva para apartarse de las pantallas. Pero ahora los chatbots de IA traen a la pantalla una interfaz más humana, y Lee dice que se suscribió a casi todos los chatbots de IA más importantes. Entre sus preferidos están Claude y Perplexity.

“Hay un peligro. No quieres volverte adicto, como sucede con algunas personas.  Yo no sé si soy adicto a la IA o no, no lo sé. No estoy seguro”, dijo Lee.

 

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

Fuente


Artículos relacionados