EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.-El presidente Luis Abinader condecoró en septiembre del 2024 mediante la Orden del Mérito de Duarte, Sánchez y Mella, en el grado de Caballero, a Melitón Cordero, quien se desempeñaba hasta el pasado jueves como el jefe supervisor de la Administración para el Control de Drogas (DEA), en Santo Domingo.
Cordero fue detenido el pasado jueves tras acusaciones federales por su presunta participación en un esquema de fraude de visas estadounidenses y conspiración para cometer soborno, en el que habría agilizado al menos 119 solicitudes de visado, según informaciones difundidas por el Departamento de Justicia estadounidense.
El recoconimiento de cordero, otorgado por el Poder Ejecutivo, se hizo mediante el decreto núm. 520-24, con fecha del 11 de septiembre del citado año y estuvo motivado por el reconocimiento a su labor en la lucha contra el narcotráfico y la cooperación entre agencias.

«CONSIDERANDO: Los altos merecimientos del señor Melitón Cordero, en reconocimiento a sus aportes realizados en el combate contra el narcotráfico y sus delitos conexos, fortaleciendo la cooperación e integración de las agencias dominicanas que luchan contra el narcotráfico en el país», expresaba uno de los considerandos del decreto.
Más sobre la detención de Cordero
Según una querella presentada ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos, la fiscal federal Jeanine Ferris Pirro detalló que Cordero habría recibido miles de dólares a cambio de ayudar a ciudadanos extranjeros a obtener visas de no inmigrante para ingresar temporalmente a territorio estadounidense.
De acuerdo con los documentos judiciales, el exfuncionario, de 47 años, estuvo asignado durante seis años a la Embajada de Estados Unidos en la República Dominicana como parte de sus labores dentro de la DEA. Durante ese período, presuntamente orientaba a los solicitantes sobre cómo prepararse para las entrevistas consulares y en al menos en un caso, habría entregado personalmente un pasaporte con visa válida a cambio de dinero en efectivo.
El caso también derivó en el cierre de la oficina de la DEA en el país, una medida anunciada por la embajadora estadounidense Leah Campos, quien informó sobre la apertura de una investigación interna para determinar posibles fallas institucionales.


