Thomas Padilla, joven de 19 años, fue arrestado el miércoles por el homicidio de un padre de tres niños en la entrada de un edificio en El Bronx (NYC) donde la víctima estaba visitando a su suegra.
Padilla tenía 17 años cuando le disparó a Trevor Roberts (33) dentro del edificio ubicado en la calle E. 174, cerca de la avenida Fteley en Soundview a las 3:30 p.m. del 10 de marzo de 2023, según la fiscalía
Casi tres años después, ayer Padilla fue acusado de homicidio y posesión ilegal de un arma de fuego, entre otros cargos, informó Daily News. No tenía antecedentes penales antes de su arresto el miércoles. Todos los cargos son meras acusaciones y se presume que las personas procesadas son inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal.
Según la policía de Nueva York, el adolescente esperó en el vestíbulo del edificio antes de confrontar a la víctima cuando salía del ascensor. Ambos discutieron brevemente antes de que Padilla sacara su arma y disparara, hiriendo a Roberts en el corazón.
El agresor disparó dos veces más para ahuyentar a los testigos antes de huir. Herido, el padre regresó al ascensor y subió al 10mo piso, donde se desplomó en el pasillo. Los paramédicos lo trasladaron al Jacobi Medical Center, donde fue declarado muerto. No está claro el motivo del crimen.
Roberts vivía en el barrio Brownsville en Brooklyn y al parecer acababa de dejar a sus hijos en el apartamento de su abuela en el mismo edificio cuando fue asesinado. “Había enderezado su vida. Era un hombre bueno y trabajador que cuidaba de sus tres hijos”, declaró entonces un amigo de la familia, quien prefirió permanecer en el anonimato. “Era trabajador de la construcción. Trabajaba en demoliciones”.
En un caso similar, en abril de 2025 otro padre de 3 niños murió baleado en el vestíbulo de un edificio que visitaba en Harlem, Alto Manhattan (NYC) tras un enfrentamiento con dos hombres.
A pesar de que NYC reporta una cifra récord a la baja de homicidios y tiroteos, la violencia juvenil con golpes y armas de fuego y blancas sigue siendo constante, incluyendo ataques a agentes de NYPD. Algunas víctimas son alcanzadas al azar en calles, escuelas, el transporte público, edificios, negocios, áreas de cajeros automáticos ATM y hasta dentro de hospitales. Los enfrentamientos suelen estar vinculados con batallas entre pandilleros por el territorio y los sospechosos a veces se incriminan al alardear y publicar sobre sus crímenes en las redes sociales.

