Una auditoría federal reveló que conductores y empresas de transporte en Nueva York podrían haber estafado hasta $196 millones de dólares al programa de Transporte Médico No Urgente de Medicaid, según informó The New York Post.
El informe del Departamento de Salud y Servicios Humanos detectó pagos masivos por viajes que “no cumplían o podrían no haber cumplido” con los requisitos del programa. De acuerdo con el medio, el análisis de 2022 concluyó que casi la mitad de los $445 millones de dólares desembolsados en 2018 y 2019 en la ciudad se gestionaron de manera inadecuada.
Entre las irregularidades se incluyeron trayectos sin documentación, conductores sin licencia, servicios sin autorización médica previa y facturación por viajes que nunca se realizaron. Tras los hallazgos, el gobierno federal exigió al estado devolver $84 millones de dólares y dejó otros $112 millones bajo revisión. Sin embargo, no está claro si Nueva York cumplió con la devolución.
Uno de los casos más llamativos citados por The New York Post involucra a Purple Heart Transportation, una compañía de Queens cuyos directivos fueron acusados de robar $19 millones de dólares mediante sobornos a pacientes para utilizar sus identificaciones en la facturación.
El supuesto cabecilla, Sean Ally —descrito como inmigrante indocumentado— y un cómplice se declararon culpables y fueron enviados a prisión.
Pese a la auditoría, señaló el Post, la gobernadora Kathy Hochul amplió en 2023 el contrato cercano a $1,000 millones de dólares de Medical Answering Services, la empresa encargada de distribuir los fondos del programa.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos recomendó que el estado trabajara con la compañía para reembolsar cualquier gasto indebido.
Expertos advierten que Medicaid es particularmente vulnerable a fraudes. “El transporte no urgente es propenso a irregularidades porque permite que personas sin licencia médica reclamen fondos”, dijo al periódico Chris Pope, investigador del Manhattan Institute, al diario.
El estado impugnó el informe federal y sostuvo que muchas de las inconsistencias se debían a problemas contables mientras MAS ampliaba su cobertura. No obstante, The New York Post reportó que las irregularidades han continuado: en el último año, la Fiscalía estatal recuperó $13 millones de dólares en acuerdos con contratistas.
Entre ellos figura American Base No. 1, de El Bronx, que pagará $4.75 millones tras ser acusada de inflar el kilometraje; NBT Transportation, que desembolsará $1.5 millones por reclamos falsos de peajes; y Seaman Radio Dispatchers, demandada por $1.2 millones por cobrar traslados de personas fallecidas mientras su licencia estaba suspendida.
Otras empresas utilizaron direcciones falsas, contrataron conductores sin licencia o con antecedentes de fraude y organizaron esquemas de sobornos con pasajeros, según las demandas revisadas por el diario.
The New York Post detalló además cuestionamientos sobre el crecimiento del programa, cuyos costos aumentaron un 131% desde 2011. Legisladores estatales dijeron desconocer el gasto actual porque la oficina de la gobernadora no ha proporcionado esa información, indicó.
El senador republicano George Borrello criticó el sistema en una carta a Hochul y señaló que el transporte de Medicaid pasó de ser una responsabilidad local a convertirse en “un despilfarro de miles de millones de dólares” donde el fraude “se dispara”.
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