El brote de sarampión detectado en Carolina del Sur alcanzó 789 casos confirmados hasta el 27 de enero de 2026, una cifra sin precedentes en más de 3 décadas y considerada por las autoridades sanitarias como el mayor brote registrado en Estados Unidos desde 1991.
La magnitud de este hecho encendió las alertas del sistema de salud pública nacional y reavivó el debate sobre la caída en las tasas de vacunación infantil y adolescente.
Según el Departamento de Salud Pública de Carolina del Sur (DPH, por sus siglas en inglés), la mayoría de los contagios se concentra en el condado de Spartanburg, donde comunidades con bajos niveles de inmunización facilitaron la propagación del virus. El impacto del brote no se limita al ámbito local: casos vinculados ya fueron confirmados en Carolina del Norte, California y Washington, lo que refuerza la preocupación por una expansión sostenida.
Cómo evolucionó el brote más grande en décadas
El brote comenzó a finales de septiembre de 2025, pero se aceleró de forma significativa durante el periodo de fiestas de fin de año, cuando aumentaron los viajes, las reuniones familiares y el contacto social. En los días previos al último informe oficial se reportaron 89 nuevos contagios, lo que llevó el total a 789 casos.
Esta cifra supera incluso al brote de Texas de 2025, que había alcanzado 803 contagios y hasta ahora era considerado el evento más grave de sarampión en el país en tiempos recientes. Las autoridades sanitarias señalan que más del 90% de las personas infectadas no estaban vacunadas o no tenían registros claros de inmunización, un patrón que se repite en brotes similares en otros estados.
Escuelas en cuarentena y comunidades afectadas
El impacto del brote se ha reflejado de manera directa en el sistema educativo. El DPH informó que al menos 23 escuelas en Carolina del Sur implementaron cuarentenas obligatorias, con más de 500 personas aisladas entre estudiantes, docentes y personal administrativo.
En varios distritos escolares se suspendieron temporalmente las clases presenciales y se activaron protocolos de rastreo de contactos. Las autoridades explican que los entornos escolares representan un riesgo elevado de transmisión cuando existen brechas en la cobertura vacunal, especialmente entre menores y adolescentes.
Medidas de contención y respuesta sanitaria
Ante el crecimiento del brote, el DPH y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) coordinaron una respuesta que incluye cuarentenas de 21 días para contactos estrechos, vigilancia epidemiológica activa y campañas intensivas de vacunación en las zonas más afectadas.
En un comunicado oficial, el organismo estatal reiteró que “la única forma comprobada de cortar la cadena de contagio es aumentar las coberturas vacunales y cumplir estrictamente los aislamientos”. Las autoridades recuerdan que el esquema completo de 2 dosis de la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola) ofrece una protección superior al 97%.
Casos vinculados fuera de Carolina del Sur
La expansión del brote fuera del estado generó especial preocupación entre las autoridades federales. Carolina del Norte confirmó 14 casos asociados directamente al foco original, varios de ellos en entornos escolares y comunitarios.
Un caso destacado se registró en la Shining Light Baptist Academy, en el condado de Union, donde más de 170 personas cumplen cuarentena tras detectarse un contagio importado desde Carolina del Sur. El Departamento de Salud local confirmó que solo el 60,1% del alumnado cuenta con la vacuna contra el sarampión.
En California y Washington, los departamentos de salud estatales también confirmaron casos relacionados con viajes y contactos con personas provenientes de comunidades afectadas, lo que refuerza la necesidad de vigilancia interestatal.
El riesgo para el estatus de eliminación del sarampión
EE.UU. mantiene desde el año 2000 el estatus de país libre de sarampión, otorgado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo, el CDC advirtió que la circulación sostenida del virus durante más de 12 meses podría poner en riesgo ese reconocimiento.
A nivel nacional, el CDC confirmó 416 casos de sarampión en lo que va de 2026, casi el 20% del total registrado durante todo 2025. Además de Carolina del Sur, los estados con casos confirmados este año incluyen California, Florida, Georgia, Idaho, Kentucky, Minnesota, Ohio, Oregon, Virginia y Washington.
En 2025, el país registró 2,255 casos confirmados y casi 50 brotes diferentes, la cifra anual más alta desde 1991. 3 personas murieron, entre ellas 2 niños en Texas, y ninguna de las víctimas estaba vacunada, según datos oficiales.
Qué es el sarampión y por qué preocupa a las autoridades
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa, transmitida por el aire cuando una persona infectada respira, tose o estornuda. El virus puede permanecer activo en el ambiente hasta 2 horas, lo que facilita su propagación en espacios cerrados y concurridos.
Los síntomas incluyen fiebre alta, erupción cutánea, tos y conjuntivitis, y pueden derivar en complicaciones graves, hospitalizaciones e incluso la muerte, especialmente en niños y adultos no inmunizados. La vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir brotes.
Las autoridades sanitarias recomiendan a la población verificar su estado de vacunación, completar el esquema correspondiente y reportar de inmediato cualquier caso sospechoso. Padres y tutores deben revisar los registros médicos y escolares de niños y adolescentes, especialmente en comunidades con baja cobertura.
Mientras persistan grupos no inmunizados, el riesgo de transmisión seguirá presente. El CDC continúa monitoreando la evolución del brote y advierte que la respuesta temprana y la vacunación masiva serán claves para evitar una mayor propagación del virus en EE.UU.
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