Una investigación de The New York Times reveló que la firma de recaudación de fondos Dynamic SRG, con sede en Nueva York y amplias conexiones dentro del Partido Demócrata, presuntamente solicitó en repetidas ocasiones aportes económicos al delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein, incluso años después de que se declarara culpable en Florida por delitos sexuales en 2008.
Los contactos se produjeron entre 2012 y 2014, según correos electrónicos incluidos en archivos del Departamento de Justicia divulgados recientemente. De acuerdo con el diario, la consultora escribió a Epstein en nombre de campañas de figuras centrales en la política estadounidense, como Kathy Hochul, actual gobernadora de Nueva York; Hakeem Jeffries, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes; y Joe Crowley, entonces influyente congresista por Queens.
Los mensajes le ofrecían acceso privilegiado a eventos, reuniones con figuras de poder y participación en comités anfitriones a cambio de contribuciones. Los correos, enviados por socios y empleados de Dynamic SRG, muestran intentos reiterados de captar a Epstein como donante.
En uno de ellos, relacionado con la campaña de Hochul cuando aspiraba a la reelección en la Cámara de Representantes, se incluía un enlace para registrarse en un evento de recaudación en Nueva York. En otro mensaje posterior, se le ofrecía acceso a una “recepción VIP íntima” con la senadora Kirsten Gillibrand a cambio de una contribución mínima.
Pese a estas gestiones, The New York Times señala que no encontró evidencia de que Epstein haya realizado donaciones a ninguno de los candidatos mencionados después de principios de la década de 2000. Tampoco hay registros de que asistiera a los eventos promocionados.
Sin embargo, el hecho de que fuera contactado de manera insistente subraya que continuó siendo considerado un potencial financista político, a pesar de su historial criminal.
Walter Swett, fundador y socio de Dynamic SRG, aseguró en un comunicado citado por el diario que los correos electrónicos estaban “diseñados para parecer personales”, pero que en realidad formaban parte de envíos masivos habituales en la recaudación política.
Swett afirmó que la firma no investigó a Epstein porque nunca respondió a los mensajes y sostuvo que lamentan que “un depredador” haya recibido ese tipo de solicitudes.
Las campañas de los políticos implicados se distanciaron de las gestiones. Un portavoz de Hochul indicó al Times que la gobernadora nunca conoció a Epstein ni estaba al tanto de que la consultora le hubiera solicitado dinero, y que actualmente ya no trabaja con esa firma.
En el caso de Jeffries, su equipo remitió a declaraciones previas en las que el legislador negó cualquier vínculo o contacto con Epstein. Crowley, por su parte, dijo estar sorprendido de que su nombre apareciera en las comunicaciones y aseguró que jamás autorizó solicitudes dirigidas a Epstein.
La investigación también detalla que Dynamic SRG recibió cientos de miles de dólares en honorarios de campañas demócratas durante esos años, incluidos más de $100,000 dólares de campañas vinculadas a Hochul y más de $700,000 dólares de las del propio Crowley.
La firma continúa representando a numerosos funcionarios electos y organizaciones demócratas, según su sitio web. Epstein, quien en el pasado fue un importante donante del Partido Demócrata, se convirtió en una figura tóxica para la política tras su condena en 2008.
En 2019 fue acusado nuevamente, esta vez por tráfico sexual infantil a nivel federal, y presuntamente se suicidó ese mismo año en una cárcel de Manhattan mientras esperaba juicio.
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