Donald Trump, presidente de Estados Unidos, tiene previsto reunirse este viernes en la base militar de Fort Bragg, en el estado de Carolina del Norte, con los soldados de las fuerzas especiales que encabezaron la operación para capturar al ex dictador venezolano Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero. La primera dama, Melania Trump, acompañará al presidente durante el encuentro, según informó la Casa Blanca.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, señaló que el mandatario y su esposa también se reunirán con las familias de los militares y con los miembros de las fuerzas especiales que participaron en la operación.
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Cabe destacar que Fort Bragg, renombrada como Fort Liberty en 2023 y posteriormente restituida a su nombre original en febrero de 2025 en homenaje al paracaidista de la Segunda Guerra Mundial Roland L. Bragg, es la sede del cuartel general de la Fuerza Delta, una de las unidades de élite más secretas y especializadas del Ejército de Estados Unidos.
Conocida oficialmente como Primer Destacamento Operacional de Fuerzas Especiales Delta, esta formación está entrenada para llevar a cabo misiones de contraterrorismo, rescate de rehenes y captura de objetivos estratégicos de alto valor.
Fundada en 1979 por el coronel Charles Beckwith e inspirada en el modelo del Servicio Aéreo Especial (SAS) británico, la Fuerza Delta intervino en algunas de las operaciones más emblemáticas de la historia militar estadounidense reciente.
Entre sus acciones más destacadas figuran la captura de Saddam Hussein en 2003, operaciones antiterroristas en Afganistán tras el 11 de septiembre y la eliminación del líder del Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi, en 2019.
La unidad opera bajo un estricto secreto, con un proceso de selección sumamente riguroso y un entrenamiento diseñado para preparar a los miembros a actuar bajo presión extrema y con escasa anticipación. La captura Nicolás Maduro se sumó a la lista de la Fuerza Delta.
Actualmente detenido en Estados Unidos y acusado de narcotráfico y otros delitos, el ex dictador declaró ser inocente de los cargos que se le imputan y ya tiene una nueva audiencia judicial programada para el 17 de marzo en Nueva York.
Tras la operación en Caracas, Trump avaló que la ex vicepresidenta del régimen Delcy Rodríguez asumiera el liderazgo en Venezuela, con la condición de que facilitara el acceso estadounidense al petróleo venezolano y redujera la represión contra los venezolanos.
La operación, denominada “Resolución Absoluta”, inició el 3 de enero cuando fuerzas estadounidenses arribaron en helicóptero bajo la oscuridad y capturaron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en un recinto de alta seguridad en la capital venezolana.
Trump elogió públicamente la operación como muestra del poderío militar estadounidense y defendió el derecho de Washington a liderar en la región.
En recientes declaraciones, el presidente norteamericano hizo referencia a un “arma secreta” denominada “descombobulador”, utilizada para inutilizar equipos venezolanos durante la operación. Aunque aseguró no poder dar detalles, el presidente afirmó que dicho dispositivo “desorganizó todo” y dejó fuera de funcionamiento los sistemas de las fuerzas venezolanas.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, durante una conferencia de prensa celebrada junto aTrump, señaló: “La palabra integración no alcanza para describir la enorme complejidad de una misión de este tipo, una extracción tan precisa: involucró el despegue de más de 150 aeronaves en todo el hemisferio occidental”.


