Cuando lo único que tienes es un martillo todo lo que veas parecerá ser un clavo. Lo único que tiene Alex Karp, CEO de Palantir, es la IA. Y aplica aquí lo que acabas de leer.
Durante su aparición en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, Karp se sentó con el CEO de BlackRock Larry Fink, y crearon una rotación de pesadilla: son dos tipos que invirtieron mucho en la industria militar y la industria de la vigilancia, y hablan de lo geniales que son esas cosas para la sociedad. Como suele hacer últimamente, Karp dijo algunas cosas muy raras durante la media hora que duró la conversación pero tal vez lo más alocado es que piensa que la IA creará tantos empleos que básicamente no habrá razón para que nadie emigre a otro país.
Cuando lel preguntaron si la IA destruirá o creará empleo, Karp empezó andándose por las ramas y diciendo que los trabajos de oficina se verán afectados pero prosperarán los trabajos de vocación. Luego dijo que no quería hablar de política, pero lo hizo: “Habrá más que suficientes empleos para los ciudadanos de tu nación, en especial para los que se han capacitado según su vocación. Creo que estas tendencias hacen que sea difícil imaginar que tendremos inmigración a gran escala a menos que tus habilidades sean muy especializadas”, afirmó.
Claro que hay muchas razones por las que la gente emigra para empezar una vida en otro lugar. No siempre es por buscar empleo: inestabilidad política, guerra, peligros ambientales (la IA los crea también), y por supuesto hay muchas razones por las que un país busca inmigrantes además del hecho e que contribuyen en lo económico. Por ejemplo, por el imperativo moral de aceptar a quienes huyen de la persecución política, en especial si es porque se inmiscuyó EE.UU. en los asuntos de otro país y creó esa inestabilidad.
Karp logró permanecer en su asiento durante casi toda la entrevista, y dijo mucho sobre muchas cosas, casi todas sin relación con lo que se le había preguntado. Cuando le preguntaron si el futuro ya no requerirá tantos empleados de escritorio, dijo que sus ingenieros le habían recomendado que ya no hablara en público. Es obvio que hizo caso omiso al consejo.
Fue incoherente en toda la entrevista, además de que a pesar de que no parece gustarle la educación superior sueña con volver a la universidad, no para aprender sino “por diversión”. Señaló que una de las mentes principales del sistema Maven de Palantir, herramienta de IA para que la use el Ejército de EE.UU. en el campo de batalla, solo había estudiado el preuniversitario y probablemente ni siquiera lo habría necesitado. “’¿Habría tenido este talento si no hubiera ido al preuniversitario? Si”, dijo, como si el talento o inteligencia de la persona le fuera inherente.
Quizá, Karp cree que en la universidad no se aprende nada, ni que hubo influencia allí sobre cómo pensar, comunicarse o ver el mundo. Tal vez cree que sin estudiar sería exactamente el mismo que es hoy. Como tiene un doctorado en filosofía, es probable que haya cursado sus estudios sin cuestionarse sus creencias.
Es imposible encontrarle sentido a las ideas e ideología de Karp. Pero lo que parece creer, evidentemente, es que hay motivos para que él sea tan exitoso y rico, y que el mundo debe aceptar lo que él diga y haga.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.



