El sistema público de salud de la ciudad de Nueva York no renovará su contrato con la empresa de tecnología Palantir Technologies Inc., anunció su director ejecutivo Mitchell Katz, en una comunicación al Ayuntamiento. El acuerdo vencerá en octubre de 2026 y no será extendido.
La decisión llega tras semanas de presión de organizaciones sociales y comunitarias que han exigido romper los vínculos con la compañía, a la que acusan de participar en sistemas de vigilancia masiva y de colaborar con agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, además de su implicación en proyectos militares de inteligencia artificial.
Estas denuncias han sido difundidas por colectivos como el Comité de Servicio de los Amigos Americanos, que documentó conexiones entre Palantir y distintas instituciones públicas y financieras.
El caso se hizo más visible después de un reportaje de The Intercept que reveló la existencia del contrato entre el sistema hospitalario municipal, el mayor de Estados Unidos, y la empresa tecnológica.
Olivia Leirer, de la organización New York Communities for Change, sostuvo que el sistema de salud “debía cortar sus vínculos” con Palantir, al considerar inaceptable que una empresa que gestiona datos sensibles participe en la administración de información pública y sanitaria.
Piden una ruptura total de vínculos con Palantir
Kenny Morris, organizador del AFSC, afirmó que la campaña contra la compañía busca reducir su influencia en instituciones públicas y fondos estatales.
Las organizaciones locales también intensificaron su presión en las últimas semanas. Grupos como NYC Planet Over Profit, Climate Organizing Hub y Make the Road participaron en campañas públicas y audiencias ante el Ayuntamiento para reclamar el fin del acuerdo.
Desde Climate Organizing Hub, Jonathan Westin consideró positiva la decisión del sistema hospitalario y pidió que la ciudad revise todos sus contratos con la empresa. Por su parte, Jennifer Hernández, de Make the Road New York, advirtió que no debe existir relación con corporaciones que colaboren con políticas de detención y vigilancia migratoria.
Hernández pidió una ruptura total de vínculos con Palantir en la administración pública.
Michael Kink, de la Coalición por una Economía Fuerte para Todos, señaló asimismo que los datos médicos de los ciudadanos no deberían estar en manos de empresas privadas de este tipo y planteó que la medida del sistema de salud debería abrir la puerta a una revisión más amplia de contratos y fondos públicos vinculados a la compañía.
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