Washington (AP).- No sintonices el Super Bowl esperando un descanso de la tumultuosa política que envuelve a Estados Unidos.
La NFL enfrenta presión antes del partido del domingo entre los Seahawks de Seattle y los Patriots de Nueva Inglaterra para tomar una postura más explícita contra la agresiva aplicación de la ley de inmigración del gobierno del presidente Donald Trump.
Más de 184.000 personas han firmado una petición pidiendo a la liga que denuncie la posible presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Super Bowl, que se disputará en el Levi’s Stadium en la zona de la Bahía de San Francisco.
El grupo liberal MoveOn planificaba entregar la petición a la sede de la NFL en la ciudad de Nueva York el martes.
Mientras tanto, crece la anticipación sobre cómo Bad Bunny, el artista principal de habla hispana del espectáculo de medio tiempo, abordará el momento. Ha criticado al presidente Donald Trump por todo, desde su respuesta al huracán en su natal Puerto Rico hasta su trato a los inmigrantes.
El domingo por la noche, criticó a ICE mientras aceptaba un premio en los Grammys. Su última gira evitó el territorio continental de Estados Unidos por temor a que sus fanáticos pudieran ser blanco de agentes de inmigración.


