miércoles 28 enero 2026

fotografiar motores de SpaceX y violar leyes de seguridad de EE.UU. en plena tensión espacial

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La historia empezó como empiezan los incidentes más inquietantes del sector espacial: con un comunicado inexplicablemente breve. Roscosmos anunció que Oleg Artemyev, uno de sus cosmonautas más experimentados, no volaría en la Crew-12 prevista para febrero. En su lugar iría Andrei Fedyayev. “Reasignado a otro puesto”, decía la nota. Nada más.

Pero ese silencio duró poco. El medio ruso The Insider reveló que Artemyev habría fotografiado motores y documentación técnica de SpaceX durante una sesión de entrenamiento en Hawthorne, California. No se trataría solo de imágenes inocentes: según la filtración, el material se habría enviado desde su propio teléfono, violando la rigurosa normativa estadounidense ITAR, que protege tecnologías con potencial militar.

La acusación que lo cambió todo

© NASA.

Lo que siguió fue una cascada de confirmaciones indirectas. Analistas citados por la prensa rusa señalaron que un reemplazo tan cercano al lanzamiento es extremadamente raro. “Es difícil imaginar un error de principiante en alguien con más de 500 días acumulados en órbita”, apunta Gregory Trishkin, especialista en lanzamientos.

Tampoco ayuda el recuerdo de 2022, cuando Artemyev apareció en la ISS sosteniendo banderas de territorios separatistas prorrusos, un gesto que tensó aún más la relación entre agencias occidentales y Moscú. Ni la NASA ni SpaceX han hecho comentarios públicos sobre la investigación.

Un escenario incómodo para Roscosmos

Retiran a un veterano cosmonauta ruso a semanas del despegue. La acusación: fotografiar motores de SpaceX y violar leyes de seguridad de EE.UU. en plena tensión espacial
© NASA.

El supuesto episodio de espionaje llega justo cuando el programa espacial ruso enfrenta otro revés: la plataforma principal de lanzamiento de Soyuz en Baikonur sufrió daños tras el despegue de la MS-28. Aunque Roscosmos insiste en que se trata de “deterioros habituales”, expertos como Anatoly Zak estiman que las reparaciones podrían tardar hasta dos años.

La situación es delicada. Esa plataforma es esencial para abastecer la ISS, y la posibilidad de tener que reactivar instalaciones antiguas subraya la fragilidad del sistema ruso en este momento.

La Crew-12 sigue adelante, pero bajo una sombra

Retiran a un veterano cosmonauta ruso a semanas del despegue. La acusación: fotografiar motores de SpaceX y violar leyes de seguridad de EE.UU. en plena tensión espacial
© NASA/Bill Ingalls.

Oficialmente, el lanzamiento del 15 de febrero continúa programado. Fedyayev, la francesa Sophie Adenot y dos astronautas adicionales formarán la tripulación. Pero la sensación en el sector es otra: la cooperación espacial internacional vive una de sus etapas más tensas desde el fin de la Guerra Fría.

La combinación de un cosmonauta investigado por espionaje, el silencio de las agencias y los problemas técnicos en Baikonur alimenta una narrativa inquietante: el espacio vuelve a ser un escenario geopolítico volátil. Y esta vez, la frontera entre colaboración y sospecha es más delgada que nunca.

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