Hay muchas historias de alto perfil que cuentan cómo los chatbots alentaron efectivamente a las personas con crisis de salud mental a suicidarse. Eso dio como resultado una cantidad de demandas judiciales contra las compañías responsables de los modelos de IA que tienen los bots. Pero si quieres usar tu derecho a morir, tienes que convencer a la IA de que mentalmente estás en condiciones de tomar esa decisión.
Según Futurism, creadores de la controversial cápsula de suicidio asistido conocida como el Sarco, ahora la cá´sula incluye una prueba psiquiátrica administrada por la IA para determinar si la persona está en sus cabales y puede tomar la decisión de suicidarse. Si la IA determina que su salud mental es buena, se encenderá la cápsula suicida y la persona tendrá hasta 24 horas para decidir si avanza con su mortal decisión. Y si no decide lo que hará en esas 24 horas, todo el proceso se repetirá.
Moralidad vs. Tecnología
El Sarco, que es el centro de toda esta cuestión, ya dio lugar a controversias antes de que se le integrara la prueba de aptitud mental con IA. Su inventor, Philip Nitschke, construyó el Sarco – por sarcófago – en 2019 y lo utilizó por primera vez en 2024 cuando una estadounidense de 64 años que sufría de ocmplicaciones por un sistema inmune gravemente comprometido, pasó por el proceso de la eutanasia no asistida. Fue en Suiza, donde el suicidio asistido es técnicamente legal. La información decía que la mujer pasó por una evaluación psiquiátrica tradicional, efectuada por un psiquiatra holandés. Y luego presionó un botón que hizo que el interior de la cápsula se llenara de nitrógeno, acabando así con su vida. En ese momento la evaluación con IA no estaba disponible.
El uso del Sarco dio como resultado el arresto del Dr. Florian Willet, defensor del suicidio asistido que estaba presente cuando la mujer se suicidó. Las fuerzas del orden de Suiza arrestaron al médico bajo el argumento de que había instigado a la suicida. Bajo las leyes de ese país, se permite que la persona se suicide pero “sin asistencia externa” y quienes ayudan a la persona a morir no pueden hacerlo “por interés propio”. El Dr. Willet moriría por suicidio asistido en Alemania en 2025, y se dice que en parte fue por el trauma psicológico que vivió después de su arresto y detención.
A lo Romeo y Julieta
No se sabe si a Willet lo evaluó la IA, pero Nitschke aparentemente incluiría esta nueva prueba en la versión más reciente del Sarco, diseñada para parejas según el Daily Mail. El modelo de “pago a medias” evaluará a los dos miembros de la pareja, para luego permitir que ingresen juntos en la cápsula de modo que puedan pasar a la otra vida al mismo tiempo.
Todo esto nos deja con una pregunta: ¿por qué hace falta la IA para esto? Si hasta ahora se pudo hacer con un psiquiatra, y tampoco es algo que tenga tantos clientes como para que la evaluación con IA acelere los trámites. No importa cuál sea tu postura en cuanto al suicidio asistido, incluir una evaluación con IA en lugar de que la haga un humano se siente como la diminución de la dignidad de la elección de quien quiere morir. A quien se acerca al final de su vida hay que tomarlo en serio, con consideración humana, y no con un CAPTCHA.
Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.



