Elon Musk confirmó la finalización del túnel a través de su empresa constructora, pero no ha presentado el diseño final del proyecto.
Existe la posibilidad de conectar Nueva York con Londres en menos de una hora y podría hacerse a través de un túnel submarino transatlántico. Este proyecto había sido propuesto durante un año, pero Debido a los altos costos en su construcción no se había materializado.. Sin embargo, Elon Musk podría hacerlo posible.
Después del anuncio, hubo mucha especulación sobre cuánto costaría construir un conducto, pero fue la agencia de análisis y noticias de transporte, Railway Supply, donde Se ha estimado que este megaproyecto podría costar alrededor de $17.4 mil millones de dólaresaunque otras fuentes han elevado la cifra a $20 mil millones.
Hasta el momento, ni el millonario empresario ni la empresa que estará a cargo del proyecto han confirmado estas teorías. Sin embargo, fue a través de su Sería con un precio inferior al establecido.
“La @boringcompany podría hacerlo por 1000 veces menos dinero”, escribió Elon Musk en X. Esta audaz afirmación ha generado tanto entusiasmo como escepticismo en la comunidad global de ingenieros y economistas.
Una propuesta visionaria
El túnel de 3.400 millas correría a lo largo del fondo del Océano Atlántico utilizando un sistema sellado al vacío que permitiría a los trenes de alta velocidad alcanzar velocidades de hasta 3.000 millas por horatransformando un viaje intercontinental en un viaje de menos de una hora.
Esta tecnología, inspirada en el concepto de “hyperloop”, eliminaría la resistencia del airehaciendo posibles velocidades hasta ahora inimaginables. Aunque aún no se han presentado los diseños definitivos, medios internacionales como Newsweek y CNN han informado que el resurgimiento de este proyecto podría vincularse a la evolución tecnológica y a la viabilidad de los sistemas ferroviarios ultramodernoscomo los desarrollados recientemente en la India.
El contexto y los desafíos
Elon Musk ha enfatizado su intención de reducir el gasto en proyectos públicos para redirigir recursos a iniciativas revolucionarias. Este contexto político podría jugar un papel clave a la hora de impulsar una propuesta tan ambiciosa como el ‘Túnel Transatlántico’.
Sin embargo, los desafíos de ingeniería y financiación son inmensos. Como referencia, el Túnel del Canal de la Mancha, que conecta Inglaterra y Francia a lo largo de 23,5 millas, tardó seis años en construirse y comenzó a operar en 1994. Escalar esta hazaña a un túnel de miles de millas implica superar barreras tecnológicas, logísticas y económicas. sin precedentes.
Los defensores del proyecto argumentan que su construcción podría revolucionar el comercio, el turismo y la conectividad internacional, reduciendo drásticamente los tiempos de viaje entre ambos lados del Atlántico.
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