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Lo que deben saber los padres sobre el acoso y la violencia en el noviazgo adolescente en Nueva York


La primavera de 2024 es un momento que la quisqueyana ‘Rosanna’ residente de Inwood, en el Alto Manhattan, quisiera poder olvidar. Una mañana a las 10:30 A.M corrió angustiada a un centro de emergencia, cuando recibió una llamada de la escuela en donde se le avisó que su hija adolescente de 15 años se desmayó sin razón aparente. Después de exámenes médicos todo terminó revelando una verdad dolorosa: la estudiante del 10º grado sufría un severo cuadro de pánico porque su “novio” de 11º grado la había obligado a tener sexo repetidamente. Luego de solo un mes, la abandonó y la chantajeó con mostrar videos de sus actividades íntimas en las redes sociales, “si seguía fastidiando”.

“Uno como madre se siente fatal. Yo no sabía que ella tenía novio. Uno a esa edad las ve como niñas. Nunca hemos hablado de eso. Aquí se pasan horas trabajando y uno confía que ellos están estudiando. Lo que le puedo decir desesperadamente a los padres de esta ciudad, que como una madre de una hija sobreviviente de esta maldad, es que hablen más con sus hijos. Presten más atención a todo. Ese m…. casi me la mata”, contó la isleña quien confiesa que luego de ese desmayo su hija no es la misma.

Este testimonio apenas traza una arista muy delgada de la denominada violencia en el noviazgo adolescente, una epidemia silenciosa ante la cual pocas familias están alertas y que en la Gran Manzana afecta de acuerdo con algunas tendencias históricas y encuestas, entre el 14% y el 17% de las estudiantes de secundaria en la Gran Manzana.   

A pesar de las iniciativas innovadoras que han surgido en Nueva York, en los últimos cinco años, para prevenir este tipo de violencia, los activistas no creen que se esté ganando esta batalla ante lo que significa la conectividad digital.

En todo el país datos de la encuesta Youth Risk Behavior de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC)  indican que, entre estudiantes de secundaria reportaron haber tenido citas o encuentros románticos en los 12 meses previos: aproximadamente 1 de cada 12 experimentó violencia física en el noviazgo y 1 de cada 10 experimentó violencia sexual en el noviazgo.

Puntualmente, el abuso en el noviazgo entre adolescentes es cualquier forma de conducta dañina o controladora dentro de una relación romántica o de pareja entre jóvenes, que puede ser física, emocional, sexual o digital. No siempre es evidente y puede incluir comportamientos que los adolescentes confunden con “amor”.

De acuerdo con sondeos divulgados por la Oficina de Prevención de la Violencia Doméstica del Estado de Nueva York (OPDV), 62% de los preadolescentes (11-14 años) dicen conocer amigos que han sido abusados verbalmente, llamados estúpidos, inútiles, feos, por un novio o novia.

Lo que le puedo decir desesperadamente a los padres de esta ciudad, que como una madre de una hija sobreviviente de esta maldad, es que hablen más con sus hijos. Presten más atención a todo. Ese m…. casi me la mata”

Rosanna

Residente de Inwood

Padres casi siempre ignoran el riesgo

Los análisis estatales además concluyen que los padres casi nunca creen que sus hijos preadolescentes estén saliendo o teniendo actividad sexual, por lo que no buscan señales de posible abuso.

Asimismo, está muy claro que los preadolescentes tienen menos experiencia en citas y menos conocimiento sobre conductas de noviazgo saludables o no saludables.

La mayoría de las escuelas primarias y secundarias no abordan el noviazgo adolescente, actividad sexual o consentimiento y los preadolescentes pueden tener encuentros casuales (“hook-ups”) y no estar en relaciones oficiales. Y aún así el abuso puede ocurrir.

Los manuales actualizados y disponibles en línea divulgados por la OPDV del gobierno estatal del estado de Nueva York, “estas formas de abuso a veces son observadas como algo normal o las malinterpretan como una manifestación de amor. Esto puede deberse a que se trata de su primera relación, a que han presenciado a familiares involucrados en relaciones abusivas, o a que el abuso y la violencia se han normalizado en la sociedad”.

El riesgo se multiplica en línea

En este momento para los activistas y organizaciones que abordan este tipo de abusos, hay muchas razones para pensar que estas situaciones se multiplican, más y más, con el impulso del mundo digital.

Y en este momento podrían estar tomando rumbos más peligrosos ante la expansión de las redes sociales y todas sus implicaciones.

“Es algo que seguimos viendo como muy prevalente. Por eso es tiempo de generar muchas más alertas a nuestras familias, especialmente a las hispanas, sobre los riesgos de estas situaciones de abuso, poder y control, que casi siempre dejan heridas emocionales muy profundas en personas que apenas están empezando a vivir”, destaca la puertorriqueña Noeline Maldonado, directora ejecutiva en The Healing Center, una organización basada en el sur de Brooklyn, la cual desde hace 26 años ofrece soporte en casos de violencia familiar, abuso y agresiones sexuales.

Actualmente este centro de orientación y prevención es además una caja de resonancia para gritarle a las familias neoyorquinas con adolescentes, que es momento de abordar de manera franca y abierta temas que muchas veces por razones culturales no se abordan. Pero eso no significa que no existen.

Noeline quien dirige a grupos de especialistas y está al frente de dinámicas de apoyo emocional a familias en riesgo y sobrevivientes de este tipo de violencia, destaca que es momento que muchos padres y representantes tomen la decisión y se entrenen para escuchar a sus hijos sin juzgarlos.

“La clave para superar la alta incidencia de este tipo de agresiones y acosos es que los niños, jóvenes y adolescentes encuentren en su casa un espacio seguro y de confianza, en donde puedan compartir todo lo que les pasa. El peor escenario es cuando los hijos le tienen miedo a sus padres. Porque todo empieza a suceder de igual forma a sus espaldas”, destaca la activista.

“Hay espacios de apoyo”

De igual forma, la directora The Healing Center habla de la necesidad de que se amplifique el mensaje de que en la ciudad de Nueva York hay varios espacios de apoyo, inclusive en las mismas escuelas públicas, en donde los adolescentes que no sienten en sus hogares un espacio de confianza, puedan acudir a consejeros y profesionales, ante la primera bandera roja de que están el centro de una situación de abuso.

Los expertos que han trabajado de cerca esta tendencia insisten en que este momento más allá del acoso físico y psicológico, el abuso digital se ha convertido en una de las formas más comunes de violencia en el noviazgo adolescente, donde el control ya no se ejerce solo cara a cara, sino también a través de contraseñas, mensajes y redes sociales.

La violencia durante un noviazgo a temprana edad, tiene un impacto profundo en la salud, las oportunidades y el bienestar a lo largo de la vida. Las relaciones poco saludables pueden comenzar temprano y durar toda la vida. 

De igual forma, los especialistas en desarrollo de adolescentes coinciden en que cuando personas inmaduras están aprendiendo qué es el amor, puede confundir control y celos excesivos con cariño y pocas veces tienen habilidades para poner límites.

“Hay elementos que las familias deben abordar a tiempo. Si usted tiene un hijo o una hija adolescente que sabe que está en cierta relación de noviazgo o de enamoramiento, usted en ese momento debe aprender a observar banderas rojas. Hay que hablar, hay que chequear, estar muy vigilantes”, recomendó Maldonado.

Con más riesgos

La portavoz de The Healing Center asevera además que las familias inmigrantes tienen más alto riesgo de ser víctimas de este tipo de coerción.  En muchos casos como no son fluidos en inglés les cuesta más atreverse a navegar en los sistemas de ayuda y de orientación.

De acuerdo con análisis de los CDC algunos adolescentes tienen mayor riesgo que otros. 

Las estudiantes mujeres presentan tasas más altas de violencia física y sexual que los varones. Los estudiantes que se identifican como lesbianas, gays, bisexuales, transgénero o queer (LGBTQ), o aquellos que no están seguros de su identidad de género, experimentan tasas más altas que los estudiantes heterosexuales.

NY aborda el riesgo digital

Como parte de la iniciativa “Protegiendo a los adolescentes de la explotación sexual en línea”, la Gobernadora Kathy Hochul encomendó a la Oficina Estatal de Prevención de la Violencia Doméstica (OPDV) que desarrollara recursos de capacitación sobre abusos facilitados por la tecnología y liderara una campaña de concientización pública enfocada en la seguridad digital.

De forma más específica, esta agencia estatal desarrolló una capacitación basada en la necesidad de expandir la prevención ante la violencia en el noviazgo adolescente, OPDV también ofrece una capacitación especial “Violencia de Género Facilitada por la Tecnología 101” para adolescentes y padres.

La capacitación ayuda a los participantes a comprender, identificar y responder a abusos tecnológicos y daños en línea, incluyendo la sextorsión.

Asimismo, OPDV lanzó “¿Qué significa la bandera?!?”, una exhibición de concientización que destaca indicadores de relaciones saludables y no saludables, o señales verdes y rojas, que los verdaderos neoyorquinos han experimentado. Esta oficina estatal recopiló respuestas a través de comentarios y mensajes en redes sociales y las compiló en una exhibición digital disponible en su sitio web y redes sociales.

En marzo de 2025, se lanzó la campaña “Apaga y habla” (Power Down Speak Up), una campaña estatal que alienta a los jóvenes a ser proactivos en protegerse a sí mismos y a otros mientras están en línea. Esta iniciativa continúa en 2026, ampliando el enfoque en la construcción de relaciones saludables y cómo ser proactivos en la lucha contra los abusos facilitados por la tecnología mediante decisiones inteligentes en línea.

La directora ejecutiva de la Oficina Estatal de Prevención de la Violencia Doméstica de Nueva York, Kelli Nicholas Owens, reconoce que los adolescentes están creciendo en una era verdaderamente digital, donde las experiencias en línea moldean sus amistades, relaciones e impactan su salud mental.

“En Nueva York tenemos soluciones innovadoras que no solo aumentan la seguridad en línea, sino que también promueven relaciones saludables y previenen la violencia en el noviazgo y de género antes de que comience.” reforzó Nicholas.

Busque ayuda:

  • La línea directa de apoyo de la Oficina Estatal de Prevención de la Violencia Doméstica de Nueva York ofrece ayuda a las familias o a los adolescentes que presumen o están seguros que están envueltos en una relación de abuso o acoso: Comuníquese al 1-800-942-6906 (inglés y español/accesibilidad multilingüe). Personas sordas o con discapacidad auditiva: 711.
  • La línea directa es confidencial.
  • También puede comunicarse enviando un mensaje de texto al 844-997-2121 o a través del nuevo chat en el sitio web de la OPDV.

Datos de la violencia:

  • 1 de cada 3 adolescentes en Nueva York reportan haber tenido una experiencia desagradable de control, acoso o agresión por parte de sus novios.
  • 47% de las adolescentes han sido víctimas de situaciones de control por parte de sus parejas.
  • 80% de las mujeres han reportado alguna experiencia de agresión física o sexual al terminar los estudios universitarios.

Fuente informativa⁣/a>

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