Murielle Misczak, ciudadana suiza y directora de la guardería privada Kinderhaus Brooklyn en Nueva York, ha sido acusada de malversar $2,75 millones de dólares de los fondos recaudados por concepto de matrículas.
Misczak (43), quien asumió la dirección en 2020 tras haber trabajado durante siete años como coordinadora de programas en esa guardería que ofrece servicios en alemán, presuntamente gastó el dinero hurtado en lujos, incluyendo $650,000 dólares en viajes y entretenimiento, más de $150,000 dólares en servicios de transporte compartido y la misma cantidad en entregas de comida a domicilio. Del monto gastado en entretenimiento, supuestamente destinó más de $350,000 dólares en eventos de lucha libre profesional.
Desde enero de 2022 y hasta octubre de 2025, al parecer Misczak sustrajo más de $2,75 millones de dólares en pagos de matrícula, ordenando que dichos fondos se depositaran en cuentas bajo su control para luego transferirlos a sus propias cuentas personales. Misczak ocultó el robo al centro de cuidado infantil eliminando y alterando información en los sistemas contables de la institución, detalló un comunicado del Departamento de Justicia (DOJ).
Misczak fue arrestada el miércoles e imputada por fraude electrónico, lavado de dinero y realizar transacciones monetarias con bienes de origen delictivo. Enfrenta una pena de hasta 20 años de prisión. Todos los cargos son meras acusaciones y se presume que las personas procesadas son inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal.
“Según se alega, Misczak abusó de su posición de autoridad y traicionó la confianza de su empleador y de las familias del centro de cuidado infantil al robar millones en pagos de matrícula para financiar su propio y extravagante estilo de vida”, declaró el fiscal federal Joseph Nocella, Jr. “Nuestra Oficina perseguirá enérgicamente a individuos corruptos, como la acusada, que buscan enriquecerse a costa de los servicios destinados a los niños”.
“El FBI está comprometido a desmantelar las tramas corruptas que defraudan a las familias de nuestra ciudad en beneficio propio, especialmente aquellas que se aprovechan de los servicios de cuidado infantil”, afirmó el Director Adjunto a Cargo del FBI, James C. Barnacle.
El abogado defensor Lowell Sidney representa a Misczak y compareció ante el tribunal el miércoles. “En esta etapa temprana, nos centramos en la presunción de inocencia y en revisar las pruebas del gobierno”, declaró Sidney a los periodistas tras la audiencia, reportó amNY.com.
Grandes estafas recientes en Nueva York y NJ
La semana pasada la Fiscalía del condado Suffolk en Long Island acusó a Sharon Blinn, mujer de 65 años, de haber desviado más de $1 millón de dólares de la empresa donde trabajaba. En diciembre cinco funcionarios de varias compañías de carga en el Aeropuerto JFK -el principal de Nueva York- fueron acusados de sobornar a un alto empleado de Delta Airlines con más de $250,000 dólares en efectivo durante cinco años, además de viajes a Las Vegas y Atlantic City, para mantener sus lucrativos contratos, informó la Fiscalía General del estado Nueva York.
En agosto Michael Lucchesi (67), destacado médico del SUNY Downstate Medical Center en Brooklyn, fue sentenciado por malversar más de $1,4 millones de dólares para financiar una lujosa guardería canina y otros gastos personales. En marzo de 2024 una mujer se declaró culpable de un plan de fraude de unos $3.5 millones de dólares durante seis años, cuando era Directora de Finanzas y Administración en la Universidad de Nueva York (NYU).
En marzo de 2025 Damaris Beltré, preparadora de impuestos en Long Island (NY), fue acusada de estafar al Servicio de Impuestos Internos (IRS) por $12 millones de dólares, dinero que utilizó para comprar joyas, un auto Honda y una casa en República Dominicana, según la fiscalía. En 2024 Rafael Álvarez, preparador de impuestos en El Bronx (NYC) conocido como “el Mago”, fue acusado por el IRS de una estafa fiscal de $100 millones de dólares. Su plan fue calificado uno de los mayores fraudes fiscales jamás cometidos por un sólo preparador en EE.UU. El director del FBI en Nueva York, James Smith, lo calificó como “un desaire deliberado contra la integridad del sistema tributario de nuestro país”.
En abril de 2024 un investigador de fraude del Departamento de Servicios para Personas sin Hogar (DHS) de la ciudad de Nueva York fue acusado como sospechoso de robar información de identidad durante la pandemia de COVID y luego venderla a un estafador en Nueva Jersey, alegaron las autoridades federales. También ese año un empleado MTA y un funcionario judicial se declararon culpables de robar $777,000 dólares en préstamos COVID en el punto álgido de la pandemia del coronavirus y fueron sentenciados.
En otro caso de estafa con fondos públicos en Nueva York, en marzo de 2024 una hispana que trabajaba en la Administración de Servicios para Niños (ACS) fue acusada de haber robado miles de dólares que estaban destinados a menores desfavorecidos, falsificando sus firmas para alimentar su lujoso estilo de vida, denunciaron los fiscales de Manhattan.
También unos empleados de la agencia de servicios para personas sin hogar de la ciudad de Nueva York (DHS), el Servicio Postal (USPS), la Autoridad de Vivienda Pública (NYCHA), la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) y un ex agente de seguridad escolar de NYPD se encontraban entre 18 personas acusadas en Manhattan después de que una investigación de armas fantasma descubriera una estafa millonaria de robo de identidades a los neoyorquinos indigentes durante la pandemia en 2024.
Más temprano ese año 55 empleados de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA) y 15 jubilados fuesen detenidos el 6 de febrero. La lista incluyó a varios hispanos identificados como “súper” de edificios en varios condados. Fue el mayor número de cargos federales de soborno presentados en un sólo día en la historia del Departamento de Justicia (DOJ).
Igualmente en 2024 un abogado de Nueva York que había representado a celebridades fue acusado de robar casi $3,8 millones de dólares a varios clientes de bienes raíces en Brooklyn (NYC), muchos de ellos ancianos. Luego fue hallado muerto.

