Las nuevas guías alimentarias de EE. UU., conocidas popularmente como la pirámide invertida, representan un cambio de paradigma histórico. Tras 50 años de seguir un modelo basado en el miedo a las grasas y el exceso de harinas, la ciencia actual prioriza ahora la densidad nutricional.
El médico funcional Carlos Jaramillo, egresado de la Universidad de Harvard, advierte que estas normas son un avance crucial. El éxito radica en que la ciencia finalmente cuestiona el status quo, reconociendo que la epidemia de enfermedades metabólicas (diabetes, hipertensión, hígado graso) es el resultado directo de seguir consejos obsoletos.
El fin de los mitos: proteína, azúcar y grasas
Se ha revelado que los creadores de las guías antiguas sufrieron presiones para priorizar los cereales y demonizar las carnes. Según Jaramillo, el enfoque de hoy es distinto y se basa en evidencia actualizada.
- Proteína de alta calidad
Se rompe el mito de los 0,8 gramos por kg como estándar. Las nuevas guías proponen entre 1,2 a 1,6 g de proteína por kilo para alcanzar una salud óptima y preservar la masa muscular.
- La verdad sobre el azúcar
La postura es radical: “Lo mejor es nada”. Mientras la industria oculta azúcar en productos para bebés, las guías sugieren límites que una simple soda ya cuadruplica, alertando sobre el riesgo de adicción y daño metabólico.
- Grasas Saturadas
Dejaron de ser “el demonio”. Son tan importantes como las monoinsaturadas (aceite de oliva), siempre que provengan de fuentes naturales y se evite el consumo de ultraprocesados.
Pilares fundamentales de la nueva alimentación
- Comida Real: Para el experto el éxito está en comprar en la “periferia del supermercado”. Se debe priorizar el consumo de carnes, vegetales y frutas, evitando los pasillos centrales saturados de químicos, conservantes y colorantes.
- Lácteos y Huevos: Se recomienda el consumo de huevo sin miedo (ya no se limita su ingesta) y lácteos de mínimo proceso como el kéfir o el yogur griego real, que aportan probióticos esenciales.
- Flexibilidad Metabólica: El objetivo es regresar a lo básico y consumir alimentos que no vienen en paquetes, permitiendo que el cuerpo aprenda a usar diferentes fuentes de energía de manera eficiente.
Desmintiendo creencias populares con ciencia
Hay varios mitos que el doctor desmiente. Como el caso de la relación entre el colesterol y el huevo. Se confirma que el colesterol dietético tiene un impacto mínimo en el colesterol sanguíneo de la mayoría de las personas. El huevo es, en realidad, un superalimento completo.
La comparación entre los aceites de semillas vs. grasas saludables. Aceites como el de girasol o soya son altamente proinflamatorios al calentarse. Para cocinar, las mejores opciones son el aceite de oliva y grasas estables como la mantequilla o manteca.
Adiós a la energía sin azúcar. Estas pautas echan por tierra que el azúcar sea necesaria para tener energía. El cuerpo puede obtener combustible de alta calidad de las grasas saludables y los carbohidratos complejos. El azúcar debe ser un disfrute ocasional, nunca un hábito diario.
Guía Práctica: ¿Cómo armar tu plato según la Pirámide Invertida?
Para aumentar la densidad nutricional en cada comida, el Dr. Jaramillo sugiere cambios sencillos pero poderosos en nuestra rutina diaria:
1. El desayuno potenciado

Es fundamental evitar el cereal de caja que dispara la glucosa y la insulina. En su lugar, opta por la saciedad:
- Opción A: 2-3 huevos + proteína extra (pollo o carne desmechada) + aguacate + café negro.
- Opción B: Omelet de espinacas + una porción de fruta entera (fresas, mandarina, kiwi) + agua con limón.
- Regla de Oro: Si consumes fruta, evita el pan o la arepa en la misma comida para mantener un control glucémico estricto.
2. El almuerzo metabólico

- Proteína de alta calidad: Una porción del tamaño de la palma de tu mano (carne roja, pollo, pescado).
- Vegetales: Deben ser la mitad de plato para alimentar y cuidar la microbiota intestinal.
- Grasa Saludable: Usa aceite de oliva virgen extra para aderezar en crudo o cocinar a temperaturas controladas.
- Almidones (Arroz, papa, yuca): Se desplazan a la parte superior de la pirámide. Para las personas sana, solo deben ocupar un cuarto del plato. Mientras que en caso de problemas metabólicos, es mejor reducirlos al mínimo.
Lo ideal para la salud humana es el agua, agua con limón o café. El alcohol y todas las bebidas azucaradas (incluidos jugos de fruta) quedan fuera del consumo habitual.

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