El ecuatoriano Mario Alvarez se trasladó desde Newark, Nueva Jersey, hasta la Quinta Avenida de la Gran Manzana con su guitarra para unirse a una de las docenas de congregaciones católicas que conmemoraron este viernes con oraciones, aclamaciones y cánticos la investidura de Ronald Hicks como el undécimo arzobispo de Nueva York.
“Las comunidades cristianas estamos llamadas a celebrar la presencia de nuestro nuevo representante. Quienes creemos plenamente en Dios tenemos mucha esperanza. Este nuevo pastor es un hombre escogido que viene con nuevas ideas con los mandamientos del señor”, reaccionó emocionado el migrante, quien al lado de miles de peregrinos y creyentes católicos esperaban en las afueras de una abarrotada Catedral de San Patricio.
Hicks asumió el liderazgo de una de las arquidiócesis católicas más grandes de la nación, la cual presta servicio a aproximadamente 2,5 millones de feligreses en Manhattan, El Bronx y Staten Island, dentro de la Ciudad de Nueva York, así como en siete condados del norte del estado.
El nuevo principal pastor católico de Nueva York llega a un terreno marcadamente liberal, en donde han avanzado recientemente leyes e iniciativas muy controversiales y rechazadas por la iglesia de San Pedro, como la asistencia médica para morir para enfermos terminales, protecciones a las cirugías de reafirmación de género y los esfuerzos para defender el derecho al aborto.
“Ronald Hicks llega a un santuario de las ideas liberales y progresistas, en donde posiblemente uno de los pocos puntos de coincidencia con las ideas cristianas, sea el apoyo a los más pobres y a los migrantes. Que finalmente no es poca cosa.”, comentó Josefa Lopez, líder de una congregación mariana en Queens.
En español…
Esta toma de posesión se realizó mediante una ceremonia bilingüe, durante la cual Hicks, al pronunciar su homilía en español e inglés, simbolizó una vez más la trascendencia que las comunidades hispanohablantes tendrán en su misión pastoral.
“Yo vengo a caminar con ustedes. Somos una iglesia misionera”, ratificó en español en la homilía (discurso central) del acto litúrgico que lo consagró como el máximo líder de la jerarquía católica en Nueva York.
En su discurso Hicks expuso que esta llegando una etapa de mucha más cercanía con los más vulnerables.
A su vez, rompiendo con la solemnidad de este tipo de ceremonias, hizo apelaciones a las canciones de Nueva York que más le gustan, dejando claro que ‘Un verano en Nueva York’ originalmente interpretada por El Gran Combo de Puerto Rico y versionada recientemente por Bad Bunny, era una de sus favoritas.
La tradición católica y los protocolos de larga data marcaron la misa de Instalación: desde los fuertes golpes del martillo en las puertas de la catedral, pasando por la lectura de una carta del papa León XIV.
Hicks llega desde la Diócesis de Joliet, Illinois, una diócesis mucho más pequeña, para liderar una de las arquidiócesis más influyentes del país.

¿Qué significa un nuevo arzobispo?
Se trata de un relevo en el liderazgo de una de las numerosas jerarquías religiosas presentes en la Gran Manzana, cuya feligresía es mayoritariamente hispana y que precisamente es uno de los grupos que enfrenta grandes desafíos significativos ante las políticas migratorias de la Casa Blanca.
“La Iglesia Católica siempre ha sido un refugio para los perseguidos del mundo. Y en este momento, nuestros migrantes están siendo atacados. Sabemos que contaremos aquí con un defensor espiritual, alguien que conoce la tragedia que significa vivir con temor”, comentó el migrante salvadoreño Jesús Fernández, quien a pesar de las bajas temperaturas, se sintió afortunado de presenciar este acto que dio la bienvenida a Hicks, ahora sucesor del cardenal Timothy Dolan, quien lideró esta arquidiócesis desde 2009.
Como refiere la publicación National Catholic Reporter (NCR) el arzobispo de Nueva York por definición tiene no solo un impacto significativo en la Iglesia católica, sino en la vida pública estadounidense.
“Históricamente, las palabras y acciones del arzobispo de Nueva York reciben más atención mediática que las del presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), quien es el líder oficial del episcopado”, destaca NCR.
Dado que Hicks tiene solo 58 años, con este nombramiento el papa ha elegido a un arzobispo que podría dirigir la arquidiócesis al menos hasta 2042, cuando Hicks cumpla 75 años y deba presentar su renuncia.

Una iglesia más inclusiva
El nuevo arzobispo representa una transición pastoral hacia una Iglesia más inclusiva y enfocada en las realidades multiculturales de Nueva York.
Para la comunidad hispana esto significa un liderazgo que reconoce su idioma, su cultura y sus desafíos, y que buscará reforzar su participación en la fe católica.
Para el colombiano Luis Alejandro Medina, reportero de la cadena Telemundo e investigador por más de 40 años de los temas del Vaticano, la elección de Hicks por parte del Papa León XIV, significa un hito importante que deja claro una vez más lo importante que son para la iglesia católica las comunidades hispanas en Nueva York.
“En 176 años de este arzobispado, es la primera vez que se hace una instalación bilingüe. Hemos observado cómo el nuevo arzobispo, ha dejado claro el afecto que siente por nuestra comunidad y que no solo habla español, sino que siente y entiende nuestra cultura. Ha ratificado que los latinos son el motor de la iglesia católica. Lo hemos visto como un hombre muy cercano, muy humano, que sin duda tendrá años de servicios de mucha cercanía pastoral”, concluyó el especialista.
Un arzobispo en una ciudad liberal
Otros que celebraban a las afueras de la icónica catedral neoyorquina, que se autodenominaron como “siervos de Dios”, esperan que el “nuevo pastor” de la iglesia católica en Nueva York, dé pasos que lo acerquen a las necesidades que tiene esta institución en conectar con un mundo más real.
“Yo soy católico, pero entiendo que mi iglesia debe interpretar nuevas realidades. Esperamos que como es un hombre más joven y más moderno, pueda ayudar a abrir la puerta a personas que injustamente siguen siendo discriminadas. Por ejemplo, las comunidades LGBTQIA que forman parte esencial de la vida neoyorquina”, indicó a El Diario el joven mexicano Jacobo Espinoza.
No son pocas las controversias recientes, que ha mantenido la jerarquía católica neoyorquina, con el estamento político neoyorquino, como el matrimonio entre las personas del mismo sexo y el aborto. Más recientemente la New York State Catholic Conference, el órgano de la Iglesia que representa a los obispos en temas públicos, exigió a la gobernadora Kathy Hochul a vetar el proyecto de ley de Asistencia Médica para Morir a los Enfermos Terminales, advirtiendo que podría convertir a la medicina en una práctica de “matar” en lugar de curar.
En la Gran Manzana, una ciudad dominada por el ala más progresista del partido demócrata, se tiene mucha familiaridad con la polaridad que impone la discusión entre la izquierda política y la derecha, incluyendo temas culturales incendiarios como el aborto, los derechos del colectivo LGBTQ y especialmente los extremos morales que las religiones cristianas, imponen a las comunidades hispanas.
Hay temas desalentadores para la institución católica en la ciudad de Nueva York: en los cinco condados, por diversos factores, la matrícula de kínder a octavo grado en sus escuelas, ha disminuido un 42% desde 2014.
Varios reportes indican una falta de conexión de esta institución, con las nuevas generaciones de hispanos neoyorquinos.
El dato:
- 11 arzobispos ha tenido la Arquidiócesis de Nueva York desde que fue elevada a ese rango en 1850.


