Moscú.- Rusia se mostró este lunes decepcionada con las políticas del presidente estadounidense Donald Trump, por retirar sus propuestas en relación con Ucrania hechas en la reunión en Alaska y no retirar las sanciones a Moscú, aunque celebra «los entendimientos alcanzados».
«En Anchorage (Alaska), aceptamos la propuesta de Estados Unidos (…), además de que supuestamente hicieron una oferta con respecto a Ucrania, y estábamos preparados -ahora ellos no lo están-, y tampoco vemos un futuro prometedor en el ámbito económico», señaló el ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov en una entrevista para TV BRICS.
El mantenimiento de las sanciones
El jefe de la diplomacia rusa comparó la administración de Trump con la de su predecesor, Joe Biden (2021-2025), por no quitar las sanciones impuestas a Rusia a raíz de la guerra de Ucrania.
«A pesar de todas las declaraciones de la administración Trump sobre la necesidad de poner fin a la guerra que Biden desató en Ucrania, llegar a un acuerdo, eliminarla de la agenda y, supuestamente, abrir perspectivas claras y prometedoras para la inversión y la cooperación ruso-estadounidense, no impugna las leyes que Biden aprobó para castigar a Rusia tras el inicio de la guerra de Ucrania» señaló.
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Además, Lavrov recordó las sanciones impuestas en noviembre contra las principales petroleras rusas Lukoil y Rosneft, «un par de semanas después de la excelente reunión entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en Anchorage».
«A pesar de todas las declaraciones de la administración Trump sobre la necesidad de poner fin a la guerra que Biden desató en Ucrania, llegar a un acuerdo, eliminarla de la agenda y, supuestamente, abrir perspectivas claras y prometedoras para la inversión y la cooperación ruso-estadounidense, no impugna las leyes que Biden aprobó para castigar a Rusia tras el inicio de la guerra de Ucrania» señaló.
Además, Lavrov recordó las sanciones impuestas en noviembre contra las principales petroleras rusas Lukoil y Rosneft, «un par de semanas después de la excelente reunión entre el presidente ruso, Vladímir Putin, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en Anchorage».


