Un nuevo frente invernal avanza sobre el estado de Nueva York y podría complicar el tránsito y la rutina de millones de residentes.
La gobernadora Kathy Hochul pidió extremar precauciones ante la combinación de lluvia, nieve y hielo que impactará distintas regiones, mientras meteorólogos advierten que un posible ciclón bomba podría dejar hasta un pie de nieve en la ciudad este fin de semana.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), el sistema se dividirá en 3 fenómenos consecutivos que afectarán el norte, centro, este y oeste del estado. Las zonas más comprometidas incluyen Western New York, Finger Lakes, Central New York, Mohawk Valley y la Región de la Capital.
3 sistemas y riesgo de hielo en el interior
El primer sistema comenzó el miércoles 18 de febrero y se extenderá hasta el jueves, con lluvias persistentes y presencia de neblina en amplias áreas. Sin embargo, el mayor riesgo llegó durante la noche, cuando el descenso de las temperaturas provocó una transición de entre 3 y 6 horas a lluvia helada y nieve en sectores del interior.
En el North Country se prevén acumulaciones de entre 2 y 6 pulgadas de nieve, una cifra significativa que podría afectar carreteras secundarias y zonas rurales. El hielo, en particular, representa una amenaza adicional para conductores y peatones debido a la posible formación de capas resbaladizas invisibles sobre el asfalto.
El segundo fenómeno está previsto desde la noche del 19 de febrero hasta el día siguiente. Impulsado por un área de baja presión proveniente de la región de los Grandes Lagos, traerá una “mezcla invernal” que incluirá nieve, aguanieve y lluvia antes de transformarse en precipitaciones líquidas.
Las lluvias disminuirán gradualmente de oeste a este durante la noche del viernes y finalizarán el sábado por la mañana. No obstante, con la entrada de aire más frío tras el paso del sistema, existe la posibilidad de nuevas nevadas en áreas del interior.
Posible baja presión costera y acumulaciones mayores
El tercer evento meteorológico podría desarrollarse entre el domingo 22 de febrero y el lunes 23. Los modelos climáticos analizan la formación de una baja presión costera que tendría potencial para generar nevadas adicionales de hasta 6 pulgadas en algunas regiones del estado.
Sin embargo, la mayor incertidumbre se centra en la ciudad de Nueva York. Meteorólogos de AccuWeather advirtieron que un poderoso ciclón bomba, un sistema que se intensifica rápidamente al caer la presión atmosférica, podría impactar el área metropolitana.
Alex DaSilva, meteorólogo de la firma privada, explicó que si un nor’easter se fortalece cerca de la costa y avanza en trayectoria norte, la ciudad podría recibir entre 6 y 12 pulgadas de nieve el domingo por la noche. En el peor de los escenarios, la tormenta podría rivalizar con la del 25 de enero, cuando se registraron 11.4 pulgadas en Central Park.
No obstante, el escenario más probable, según DaSilva, es que el sistema se intensifique más al sur o al este, dejando solo un par de pulgadas en la Gran Manzana. “Entre 0 y un pie es posible. La pregunta es qué tan cerca pasa la tormenta y cuán fuerte se vuelve”, señaló.
Además de la nieve, el fenómeno podría generar ráfagas de viento de hasta 40 millas por hora y extenderse hasta la tarde del lunes, complicando el regreso laboral y escolar tras el fin de semana.
Advertencia oficial y recomendaciones de seguridad
Ante este panorama, la gobernadora Hochul instó a los neoyorquinos a no bajar la guardia pese a la cercanía de la primavera. “Ya casi es primavera, pero los neoyorquinos no pueden bajar la guardia todavía en cuanto a la seguridad en invierno”, expresó en un comunicado oficial.
La mandataria subrayó que el hielo es especialmente peligroso y pidió conducir con calma, mantener distancia entre vehículos y calcular tiempo adicional de traslado. La gobernación también alertó que los viajes podrían volverse riesgosos debido a acumulaciones de hielo en carreteras y puentes.
Para quienes deban desplazarse de manera obligatoria, las autoridades recomiendan llevar suministros de emergencia en el vehículo: mantas, pala, linterna, baterías adicionales, comida no perecedera y ropa de abrigo. También se aconseja verificar el estado de las llantas, mantener el tanque de combustible al menos a la mitad y cargar completamente los teléfonos móviles antes de salir.
Impacto en la ciudad y memoria reciente
La posible nevada llega pocos días después de que la ciudad despertara con una pulgada fresca el lunes pasado, mientras aún permanecen montículos de nieve sucia acumulada tras la tormenta de finales de enero.
En barrios de Manhattan, Brooklyn y Queens, los restos congelados mezclados con basura y escombros siguen ocupando espacios de estacionamiento y esquinas, lo que podría agravar problemas de drenaje si se combinan lluvia intensa y derretimiento rápido.
Expertos señalan que el comportamiento final del sistema dependerá de factores como la temperatura en superficie y la trayectoria exacta de la baja presión. Los pronósticos podrían afinarse en las próximas horas, ofreciendo mayor claridad sobre acumulaciones y zonas de mayor impacto.
Mientras tanto, las autoridades reiteran la importancia de seguir los reportes locales y las actualizaciones oficiales. Con 3 sistemas en juego y la posibilidad de un ciclón bomba en desarrollo, el cierre de febrero podría convertirse en uno de los episodios invernales más complejos de la temporada en Nueva York.
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