Un 22 de enero de 1909 nació Porfirio Rubirosa, el legendario diplomático y símbolo de elegancia dominicana. Su carisma y estilo dejaron una huella imborrable en la alta.
El vínculo clave: Trujillo
Fue yerno de Rafael Leónidas Trujillo, pues estuvo casado con Flor de Oro Trujillo en el 1932, lo que lo colocó automáticamente dentro del círculo más cercano de poder del régimen.
Amistad con Ramfis Trujillo
Fue amigo cercano de Ramfis Trujillo, hijo del dictador y compartieron círculos de lujo, fiestas, viajes y excesos, lo que reforzó aún más su protección y privilegios dentro del régimen.
Ascenso sin méritos
Gracias a su relación con Trujillo, Rubirosa obtuvo cargos diplomáticos sin una carrera previa ni formación especializada; entre ellos agregado militar y diplomático, ministro consejero y embajador de la República Dominicana en países como Francia, Italia y Bélgica.
Sueldos
Como diplomático ganaba entre US$ 5,000 y US$ 10,000 anuales (en los años 30 y 40). Además del sueldo recibía: viáticos ilimitados, asignaciones especiales, gastos personales cubiertos y miles de dólares adicionales cada año.
La gran diferencia
Mientras tanto, un dominicano promedio ganaba: 200 a 300 dólares al año. Rubirosa ganaba 20 a 40 veces más.
Caballos y polo
Fue aficionado al polo y a los caballos de alta raza, un deporte reservado para la élite. Poseyó y montó caballos de competencia valuados en decenas de miles de dólares en su época.
Autos y estilo de vida
Acceso a vehículos de lujo importados, como el Ferrari 250 GT (US$12,000–15,000), el Mercedes-Benz 300 SL Gullwing (US$6,800–7,500), el Facel Vega HK500 (US$7,000–8,500), el Cadillac Series 62 (US$4,000–5,000) y el Ford Thunderbird (US$3,000–3,500).
Fiestas sociales
Además de clubes exclusivos, Rubirosa asistía a fiestas privadas y eventos sociales en hoteles de lujo como el Jaragua, dentro de círculos reservados a la élite trujillista.
Mansiones y residencias
Habitó mansiones de alto nivel en el país y en el exterior, valoradas en su época entre US$ 80,000 y US$ 250,000, con mantenimiento, personal y seguridad cubiertos, un lujo inaccesible para la mayoría de los dominicanos de entonces.
Viajes constantes
Sus cargos diplomáticos le permitieron viajes con todos los gastos cubiertos por el Estado a Europa (Francia, Italia, España), Estados Unidos (Nueva York, Miami, Washington) y América Latina (Cuba, México y Venezuela), por lo que acumuló decenas de miles de dólares en viáticos, hospedajes y gastos oficiales a lo largo de los años.
Mujeres y relaciones
Fue reconocido internacionalmente como un “playboy”, conocido por sus relaciones con mujeres ricas, influyentes y famosas, entre ellas Flor de Oro Trujillo, Doris Duke, Barbara Hutton y Odile Rodin, vínculos que le facilitaron dinero, joyas, viajes y un estilo de vida de lujo, más como estrategia social y símbolo de estatus que como romances duraderos.


