Un trabajo de investigación documenta las desventajas reales de las cargas rápidas de los vehículos eléctricos, aunque también hay buenas noticias

Categoria:
Guarfar Post
Post Guardado

Hace décadas que muchos se preguntan cuánto duran las baterías de los vehículos híbridos y totalmente eléctricos, y cuánto cuesta reemplazarlas. Hay conductores de vehículos a combustión que afirman que han recorrido 320.000 km solo con hacer los cambios de aceite de rutina. Los conductores de vehículos eléctricos, según un nuevo estudio, no tienen que preocuparse mucho, pero lo que les convendrá es cambiar su hábito de carga.

Los vehículos eléctricos que usan todo el tiempo las estaciones públicas de carga rápida sufren casi dos veces el nivel de deterioro de la batería en comparación con los vehículos que cargan a menos de 100 kW, según el trabajo de Geotab que se publicó este mes. Geotab monitorea la vida de las baterías en vehículos eléctricos y dijo que su encuesta anual mostró que en 21 modelos la capacidad inicial sufrió una pérdida anual del 2,3%. Los que usan las estaciones de carga rápida más del 12%  por ciclo, tenían un deterioro anual del 2,5%, el doble que los que usan la carga DC menos del 12% de las veces.

Eso podría parecer obvio para quienes saben que cuanto más alta la velocidad de carga, más sufre la batería del vehículo eléctrico (lo mismo sucede con los dispositivos electrónicos), pero el estudio de Geotab del 2025 mostró que el deterioro de la batería ha aumentado con respecto a lo que pasaba dos años antes, cuando era del 1,8% anual. Aunque la firma admite que las encuestas comprenden más vehículos, y más antiguos, adjudica la responsabilidad a un aumento en el uso de las cargas rápidas ahora que hay más vehículos eléctricos circulando.

No todo son malas noticias. Geotab afirma que las baterías de los vehículos eléctricos están durando más de lo que se esperaba inicialmente, y que en general superan la vida del vehículo, que el año pasado era de casi 13 años, según  S&P Global.

“Nuestros datos más recientes muestran que las baterías siguen durando más allá de los ciclos de reemplazo planeados por la mayoría de las flotas”, dijo Charlotte Argue, Gerente de Movilidad sustentable de Geotab. “Lo que cambió es la conducta, porque hoy la carga rápida tiene un rol mayor en el envejecimiento de las baterías, y los operadores tienen la oportunidad de menguar el riesgo a largo plazo aplicando estrategias inteligentes de carga”.

Lo que confirma este estudio es que las estaciones públicas de carga rápida son ideales para los viajes largos en rutas, donde resulta rápido cargar de 10% a 80% para seguir conduciendo. Por eso, muchas están ubicadas cerca de las estaciones de servicio, o junto a tiendas de conveniencia como la de la sociedad Mercedes-Benz y Buc-ee’s que se creó en 2023.

Las estaciones de carga rápida son más caras que las de Nivel 2, y ni hablar de lo que les cuesta a algunos la carga en sus hogares. Según Stable.Auto,  el precio promedio nacional en una estación pública de carga entre julio de 2024 y julio de 2025 era 25 centavos por kWh versus 47 centavos para las de carga rápida. El promedio de costo al cargar en el hogar era de solo 18 centavos por kWh.

Los estudios como el de Geotab muestran que la carga de Nivel 2 sigue teniendo un rol de utilidad en las estaciones nuevas y públicas – como las de los centros de compras, parques de oficinas o estacionamientos – donde el conductor no está en su casa y necesita cargar la batería, sin gastar mucho y prolongando la vida de su batería.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Romina Fabbretti. Aquí podrás encontrar la versión original.

Fuente


Artículos relacionados