Comprar una GPU potente en 2026 se ha convertido en una mezcla de inversión, apuesta y acto de fe. Los precios no paran de subir, el stock aparece y desaparece en minutos y la inteligencia artificial ha convertido a las tarjetas gráficas en un recurso todavía más disputado. En ese contexto, adelantar la compra parece una decisión lógica.
Eso fue exactamente lo que hizo un usuario al comprar una RTX 5080 en Amazon, a través de la tienda oficial, con todo aparentemente en regla. Caja cerrada, precintos intactos y ningún indicio de problemas. Hasta que abrió la caja y miró la tarjeta con un poco más de atención.
El detalle que lo cambió todo estaba en el conector
A primera vista, la gráfica parecía legítima. Diseño similar, embalaje original y ningún signo evidente de manipulación. Pero hubo un detalle imposible de ignorar: el conector de alimentación.
Las RTX 5080 utilizan conectores de 16 pines (12VHPWR o 12V-2×6), algo estándar en esta generación. La tarjeta que recibió el usuario, en cambio, tenía un conector de 8 pines, propio de modelos de gama inferior.
Ese pequeño detalle fue suficiente para encender todas las alarmas. Tras comparar especificaciones, diseño y acabados, la conclusión fue clara: no se trataba de una RTX 5080, sino de una RTX 5060 Ti Prime, cuidadosamente colocada dentro de una caja que no le correspondía.
Una estafa difícil de detectar a simple vista
El caso resulta especialmente inquietante porque no estamos ante una falsificación burda. La caja era original, el aspecto general de la tarjeta encajaba y el error pasó desapercibido hasta que se revisó un componente técnico concreto.
Esto explica por qué este tipo de estafas pueden colarse incluso en plataformas grandes. Para muchos compradores, abrir la caja y ver una GPU nueva ya es suficiente para dar la compra por válida. Pero aquí, el engaño estaba en los detalles.
Y en un producto que puede costar cientos o miles de euros, esos detalles importan más que nunca.
Un mercado cada vez más tenso y propenso a problemas
El contexto tampoco ayuda. Las tarjetas gráficas llevan meses encadenando subidas de precio, empujadas por el encarecimiento de la memoria, la presión de la IA y una demanda que no afloja. La RAM está cara, el almacenamiento acompaña y las GPU siguen el mismo camino.
Por eso muchos usuarios intentan comprar antes de que los precios vuelvan a ajustarse. Que en ese escenario aparezca un caso así genera todavía más desconfianza y frustración en una comunidad ya bastante castigada.
A pesar de las críticas y de que las ventas no crecen al ritmo de generaciones anteriores, NVIDIA sigue dominando el mercado con una cuota superior al 90 %, lo que hace que cualquier problema en su ecosistema tenga un impacto enorme.
Todo apunta a una devolución mal gestionada
Lo más llamativo del caso es que, de acuerdo con HD Tecnología, la compra se realizó a través de la tienda oficial de ASUS dentro de Amazon, lo que descarta una estafa clásica de vendedor desconocido.
La hipótesis más sólida es otra: una devolución fraudulenta. Alguien habría comprado la tarjeta, sustituido la GPU por un modelo inferior, devuelto el producto y logrado que pasara los controles básicos antes de volver al stock. El resultado: una RTX 5060 Ti vendida como si fuera una RTX 5080.
No es algo habitual, pero cuando se combina alta rotación, productos caros y controles automatizados, el margen para errores —o engaños— existe.
La lección: revisar todo, incluso en tiendas oficiales
El caso deja una enseñanza clara y poco tranquilizadora. Ni siquiera comprar en tiendas oficiales garantiza una experiencia perfecta. En un mercado tan tenso como el actual, revisar el modelo exacto, los conectores y las especificaciones nada más abrir la caja se vuelve casi obligatorio.
Las GPU son cada vez más caras, más difíciles de conseguir y más valiosas. Y eso hace que también sean un objetivo más atractivo para fraudes cada vez mejor disfrazados. Hoy, prestar atención a un simple conector puede ser la diferencia entre una gran compra… o un problema serio.



