La década de 1960 estuvo marcada por una vorágine de movimientos sociales y políticos, pero también artísticos, incluido el Movimiento de Ruptura, que buscó apartar el arte mexicano de los muralistas, todavía dominantes de varias décadas atrás.
La pintora mexicana Lilia Carrillo (1930-1974) fue parte de esa ola que logró romper con la estética y propuesta muralista, sin dejar de lado la cosmovisión del México milenario. Tomando ese contexto, la sede de la Americas Society en Nueva York realiza La exhibición “Lilia Carrillo: Rupturas y Premoniciones”, que estará abierta con entrada libre al primero de agosto.
La exhibición fue curada por Tobias Ostrander, radicado en la Ciudad de México y Curador General de Estrellita B. Brodsky de Arte Latinoamericano en la Tate Modern de Londres desde 2021. Además de haber sido curador en jefe en museos mexicanos y colaborador del Museo del Barrio en Harlem. En el Museo de Bellas Artes en México, Ostrander lideró la exhibición más grande sobre Carrillo.
La exposición en Nueva York presenta 24 de las pinturas de Carillos, realizadas entre 1961 y 1974, junto con fotografías de archivo, cartas, invitaciones y publicaciones que documentan “su activa participación en el diverso y a menudo controvertido panorama cultural de su época”, indicó la Americas Society.
¿Qué es el Movimiento de Ruptura? Se trata de artistas mexicanos que implementaron tendencias mundiales y exponiendo su arte más enfocado en los subjetivo, en lugar de los temas nacionales comunes en obras de Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.
En entrevista, el curador de la exhibición explicó la importancia de Carrillo en el arte mexicano y contemporáneo y qué temáticas interesaron a la artista.
¿Cómo es que usted se integra o se acerca por primera vez a esta pintora?
“Siempre he estado fascinado con su obra, porque no había mucha información sobre ella, yo estaba buscando como más un pretexto para investigar más, y esta invitación fue una manera de estudiar, escribir, conocerla ahora mucho mejor. Esta exhibición tiene como dos años en preparación. Yo escribí un texto muy grande para una exhibición que hubo en Belas Artes en México y esta exposición es como una exhibición temática de su obra.”
¿Cuáles son los temas que más interesaron a Lilia Carrillo?
“Y hay muchas obras de sin título y algunas con título, y cuando hay títulos, es un poco un guía, un referente, una manera de entrar las obras [a] su interés en el inconsciente, en los sueños. […] Y eso es una postura muy contra la ilustración de la mexicanidad de los muralistas. Es como una evocación de un estado de espiritualidad, de ritual, de una tradición que está adentro del cuerpo. […] Por eso es mexicano, como una tradición cultural de conocimiento ancestral muy larga y ellos estaban buscando ¿dónde estaba eso? Ella estaba buscando dónde estaba dentro de ella, pero mezclaban con referencias más internacionales. Esto es una cosa importante cómo esta generación.”
Como buscar perspectiva mexicana del exterior, un poco o integrándole el exterior a México.
“Y además como un inconsciente ancestral mexicano, ¿no? En este sentido, como ellos estaban especialmente interesado y no representar México de la misma manera, no ilustrar la cultura maya. Es más como una expresión de su propia psicología, reconociendo que, dentro de toda esta mezcla, en ella, hay lo mexicano.”
Estamos viendo distintos, digamos, formatos y tamaños, incluso, pues, no necesariamente muralistas, pero sí bastante extensos. ¿Cuál es la diferenciación en ese sentido?
“Hay más que son como ambientes, estás como entrando un espacio psicológico y el tamaño tiene una relación distinta con el cuerpo del espectador, donde están grandes, significación de envolverse con la imagen.”

Ostrander explica que una de las obras, “Premonición”, fue pintada el año en que Carrillo enfrentó un severo problema de salud en la columna vertebral que prácticamente la paralizó.
“Se paralizó con dos años. […] Ella murió en el 74. […] Premonición normalmente tiene algo negativo, tú estás como viendo conociendo algo que va a pasar, en muchos sentidos, algo negativo. Y estoy usando este título de la expresión para hablar de un cambio en sentido de la energía en México, desde el cambio de este ambiente, desde los 60s hasta finales de los 60s. En el comienzo de los 60s en México había mucha historia de un boom económico, había mucha internacionalización de la Ciudad de México. Este grupo estaba usando esta energía, este nivel de como la abstracción, el arte de un espacio modernista e internacional; había mucha energía positiva en esa época.
Y los movimientos sociales…
“Y también políticamente. […] En el contexto sociopolítico que ella vivió con sus cuadros, fue un cambio en el que lo positivo hacia la represión y el cambio ambiental ante la ciudad. Ese mismo año, en 1968, el mundo fue un momento de muchos cambios. [..] Y ella hace referencias en algunos cuadros.”
¿Qué representa su último cuadro?
“Este cuadro, del año que ella murió, es un poco poético, es como “sin nubes y sin estrellas” y es un poco como posiblemente una reflexión de su propia salud, del fin de su vida de otra manera. Y es una acción, pero yo veo como una cortina bajándose.”
En Detalle
Exhibición: “Lilia Carrillo: Rupturas y Premoniciones”.
Dónde: Americas Society, 680 Park Ave, New York, NY 10065.
Horario: De miércoles a sábado, de 11:00 a.m. a 6:00 p.m. al 1 de agosto.
Costo: Entrada libre.
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