Esta semana inquilinos de la ciudad de Nueva York se manifestaron frente a la audiencia pública local de la Junta de Directrices de Alquileres (RGB) en Queens, exigiendo que el organismo deje de “alimentar a los propietarios buitre” y congele los alquileres para los 2,4 millones de inquilinos con renta estabilizada en la ciudad, incluidos más de 440,000 residentes de ese condado, tanto en contratos de uno como de dos años.
“Estamos enfrentando una inflación comparable a tiempos de guerra, recortes a beneficios federales y amenazas de La Migra. Estamos acudiendo en números récord a las audiencias de la RGB y vamos a conseguir esta congelación”, aseveró Sumathy Kumars, directora ejecutiva de la organización NYS Tenant Bloc.
Los inquilinos llevan más de un año organizándose para lograr una congelación de alquileres y más de 50 personas se congregaron, mientras la RGB iniciaba sus audiencias públicas en Queens.
Antes de presentar sus testimonios ante la junta, los manifestantes explicaron por qué consideran que una congelación de rentas es una medida necesaria frente a las múltiples crisis que enfrentan.
Según los organizadores, nuevos aumentos pondrían en riesgo la capacidad de muchos inmigrantes para permanecer en sus hogares ante el incremento de las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en todo el condado.
Al mismo tiempo, sostienen que los efectos de los conflictos internacionales se reflejan en una inflación desbordada, mientras la administración Trump impulsa recortes a programas esenciales como Medicaid y los cupones de alimentos SNAP.
“Queens es el condado de los inmigrantes. En un momento en que ICE tiene vía libre para realizar redadas en espacios públicos, nuestros hogares son algunos de los lugares más seguros donde refugiarnos. Los aumentos de renta amenazan nuestra seguridad y desintegran nuestras comunidades. Cero aumentos en todos los contratos es el mínimo indispensable”, refirió Parveg Hasan Dolar, líder de inquilinos en Astoria.
“Cero aumentos en dos años“
Durante su votación preliminar del mes pasado, la RGB reconoció tanto los datos, como la presión del movimiento de inquilinos organizado, al adoptar rangos preliminares de aumento de entre 0% y 2% para contratos de un año. Y entre 0% y 4% para contratos de dos años.
Es la primera vez en la historia de la junta que se contempla una posible congelación para contratos de dos años.
El movimiento de inquilinos de Nueva York sostiene que el año pasado logró superar la influencia de los sectores inmobiliarios, corporativos y conservadores al colocar la propuesta de congelación de alquileres en el centro del debate electoral en la Gran Manzana.
La organización Tenant Bloc recopiló 20,000 firmas de inquilinos con renta estabilizada que prometieron apoyar a un alcalde favorable a la congelación de alquileres. Según esta organización, un millón de neoyorquinos respaldaron esa demanda en las elecciones de noviembre, una de las propuestas centrales del actual alcalde Zohran Mamdani.
Nada ha mejorado
Los defensores de la medida señalan que los inquilinos representan aproximadamente el 70% de la población de la ciudad y exigen que la RGB implemente una congelación de rentas ante el agravamiento de la crisis de asequibilidad.
Bajo la administración anterior, la RGB aprobó aumentos de alquiler durante cuatro años consecutivos, acumulando incrementos superiores al 12%. “Durante ese mismo período, los ingresos operativos netos de los propietarios de edificios con renta estabilizada crecieron un 30%”, según estimaton los organizadores en un comunicado.
Los grupos de inquilinos argumentan que, pese a los aumentos aprobados en años recientes, las condiciones de vivienda no han mejorado. Afirman que crecieron las quejas por falta de calefacción y agua caliente, y citan estudios que indican que los incrementos de renta no se han traducido en mejoras visibles en edificios o apartamentos.
Según estos grupos, muchos propietarios utilizaron los ingresos por alquileres para financiar deudas o adquirir nuevas propiedades, apostando a la desestabilización de apartamentos y al desplazamiento de residentes.

Van por El Bronx
El próximo lunes 8 de junio estas mismas movilizaciones y protestas también llegarán a El Bronx antes de la audiencia local de la RGB pautada en el Teatro Principal del Hostos Community College/CUNY. Allí líderes de inquilinos exigirán una congelación de los alquileres para los 2,4 millones de inquilinos con renta estabilizada de la ciudad.
En el Bronx, más de 630,000 inquilinos se beneficiarían de una congelación de alquileres, mientras que uno de cada 11 hogares enfrenta actualmente una demanda de desalojo.
“Es una guerra”
Actores del sector inmobiliario de Nueva York se oponen firmemente a esta regulación que se cocina a fuego muy alto. Un reporte de realtor.com concluye que la congelación de alquileres del alcalde “amenaza con sofocar la ya escasa oferta de viviendas”.
Por su parte, Yonah Freemark, del Urban Institute, advirtió a Realtor.com que, si la demanda sigue alta, la medida podría encarecer otras unidades por la competencia; aunque este efecto es improbable si la demanda se estabiliza.
Líderes del sector temen que los ‘cero aumentos’ frenen nuevas construcciones al restar atractivo al mercado. Ann Korchak, de Pequeños Propietarios de Nueva York, denunció que el plan es una “guerra” contra familias inmigrantes que invirtieron sus ahorros en pequeños edificios.
Korchak explicó que estos propietarios dependen de las rentas para el mantenimiento; sin aumentos acordes a la inflación, los inmuebles sufren un inevitable deterioro físico.
El dato:
- 440,000 arrendatarios de Queens y 630,000 en El Bronx se beneficiarían de un eventual congelamiento de la renta.


