Los cuatro aspirantes demócratas al escaño del Congreso por el Distrito 13 de Nueva York, el congresista incumbente Adriano Espaillat, la líder comunitaria socialista Darializa Ávila Chevalier, el activista socialista Theo Chino-Tavárez y el educador Óscar Romero se enfrentaron este miércoles en un debate organizado por Telemundo 47, una contienda que adquiere relevancia por tratarse de uno de los distritos con mayor concentración de votantes hispanos del país y que representa a cerca de 800,000 residentes de sectores del Alto Manhattan y el Bronx.
Durante la hora de intercambio, transmitida completamente en español desde Rockefeller Center, los candidatos expusieron sus diferencias sobre el alto costo de vida, la inmigración, la vivienda asequible y la relación entre los líderes demócratas y la administración federal.
Sin embargo, el momento más intenso llegó cuando la discusión derivó en ataques personales y cuestionamientos sobre financiamiento de campañas y antecedentes políticos, en un momento en que continúa el proceso del voto anticipado para escoger a los candidatos demócratas que participarán en las elecciones de medio término para renovar el Congreso en noviembre.
Cuatro visiones
En sus mensajes iniciales, Ávila Chevalier se presentó como hija de inmigrantes dominicanos y organizadora comunitaria, enfocando su candidatura en la crisis de vivienda, la pobreza infantil y los derechos de los inmigrantes.
Por su parte, Espaillat defendió su historial como inmigrante y congresista, destacando en su gestión acciones legales contra políticas migratorias de la administración Trump.
Desde su ruedo, Chino-Tavárez apostó por una agenda socialista centrada en educación y fortalecimiento de pequeños negocios, mientras que Romero enfatizó la defensa de los inquilinos y la oposición a lo que describió como políticas autoritarias impulsadas desde Washington.
Inmigración: deportaciones y ICE
El tema migratorio generó uno de los intercambios más significativos de la tarde.
La aspirante Ávila Chevalier quien se presenta como la ungida del alcalde Zohram Mandani, defendió la eliminación del Servicio de Inmigración y Administración de Aduanas (ICE) y fue más allá al afirmar que, en su opinión, “la deportación no debería existir como política pública porque el sistema impone un castigo adicional a las personas por el lugar donde nacieron”.
Cuando los moderadores le preguntaron qué ocurriría con inmigrantes responsables de delitos graves como homicidios o agresiones sexuales, sostuvo que “el sistema de justicia penal ya existe para sancionar esos actos y que no debe haber una penalidad adicional basada en el estatus migratorio”.
La postura contrastó con la de Espaillat, quien defendió una distinción entre inmigrantes con delitos menores y quienes han cometido crímenes violentos. El congresista afirmó que las personas responsables de homicidios, violaciones u otros delitos graves deben sin duda enfrentar la justicia.
“Si la ley así lo establece, deben ser retornadas a sus países de origen”, acotó.
El aspirante Chino-Tavárez también respaldó la aplicación del sistema penal y señaló que una vez agotado el proceso judicial, los responsables de delitos violentos podrían ser deportados si así lo dispone la legislación vigente.
Romero, por su parte, coincidió con Ávila en la necesidad de abolir por completo a ICE calificándola como una estructura “paramilitar” utilizada para intimidar a los inmigrantes.
“La discusión sobre criminalidad migrante suele desviar la atención del hecho de que la mayoría de las personas detenidas por las autoridades migratorias no han cometido delitos. Por ello, cualquier conducta criminal debe procesarse mediante el sistema judicial ordinario”, agregó.
¿Quién financia las campañas?
Aunque el encuentro inició con propuestas programáticas, el tono cambió significativamente en la segunda mitad de la transmisión, cuando Espaillat acusó de su contrincante como “poco experimentada” para asumir ese compromiso político. Mientras que la joven candidata lo señaló en varias oportunidades de estar en un curul del Congreso, durante nueve años, sin haber concretado cambios reales en la calidad de vida de los neoyorquinos.
Los momentos más tensos se produjeron cuando Espaillat y Ávila intercambiaron acusaciones relacionadas con el origen de los fondos de campaña y con publicaciones pasadas de la candidata en la red social X, que han sido interpretado por sectores de la comunidad, como ofensas hacia los dominicanos.
De acuerdo con las argumentaciones de la campaña del actual congresista, en el pasado Avila mantuvo posiciones radicales en contra de Israel y Estados Unidos, además de supuestamente ofender la identidad dominicana.
“El señor Espaillat está invirtiendo millones de dólares en una guerra sucia en contra de mi identidad personal, acusándome de cualquier tipo de barbaridades. Yo borre por completo mi cuenta en esa red social y he explicado que en este momento he estado arrepentida de algunas posiciones del pasado”, esgrimió la aspirante al Congreso.
A su vez la joven demócrata socialista acusó al actual congresista del Distrito 13 de recibir millones de dólares de corporaciones inmobiliarias y otros centros financieros vinculados con Israel: “Él ha tomado más de $670,000 del American Israel Public Affairs Committee (AIPAC)”.
En esta confrontación Espaillat disparó: “Ella acaba de recibir 1,5 millones de dólares de un millonario tejano quien auspició la candidatura de Greg Abbott, el gobernador de Texas, que es el que está mandando los emigrantes aquí en autobuses, que pone a nuestros niños en celda, que divide nuestras familias. Repito, ella debe pedir perdón al pueblo dominicano por ofender de forma terrible a nuestra bandera”.
En el segmento más candente del debate, Avila desmintió esa acusación sobre el origen de los fondos de su campaña, indicando sentirse “muy orgullosa” de haber recibido más de un millón de dólares de individuos, donde el promedio de cada donación fue de $66.
“Eso lo que indica es que la política que nosotros estamos abogando es una política popular, es una política que lo que quiere el pueblo. El congresista está hablando de dinero, del cual yo no tengo control. Yo lo que controlo es mi campaña. Y en mi campaña yo no tomo dinero corporativo”, remató
Más allá de las diferencias ideológicas y los momentos de confrontación, el debate destacó por ofrecer a los votantes hispanohablantes una oportunidad poco frecuente de escuchar a todos los candidatos en español.
La producción de Telemundo 47 mantuvo un formato equilibrado, reglas claras para la participación y una moderación que permitió contrastar visiones en una de las contiendas congresionales más observadas de la ciudad de Nueva York.
Agenda de asequibilidad:
- En materia económica, los cuatro candidatos coincidieron en la necesidad de ampliar el acceso a la vivienda asequible y fortalecer las oportunidades laborales, aunque difirieron en las estrategias para lograrlo.
- Espaillat defendió grandes planes de desarrollo e infraestructura como el proyecto de la ampliación del Subway de la Segunda Avenida, por tratarse de impulsores de miles de empleos de calidad. Y seguir peleando contra la eliminación de programas como el Medicare y los cupones SNAP.
- Ávila insistió en ampliar los derechos de los inquilinos y combatir la pobreza infantil mediante créditos fiscales.
- Romero propuso redirigir recursos federales hacia programas sociales, salud universal y pequeños negocios e impedir financiar en el futuro costosas guerras.
- Chino-Tavárez centró su propuesta en el apoyo a emprendedores y comerciantes locales como los principales generadores de empleos en NYC.


